
En Huesca continúa la polémica en torno al destino de los murales únicos que antaño decoraban el monasterio de Sijena. El Museo Nacional de Arte de Cataluña (Museu Nacional d’Art de Catalunya, MNAC) intentó solicitar una pericia adicional para evaluar las condiciones y consecuencias del traslado de los frescos. Sin embargo, la jueza a cargo del caso consideró que este paso no es necesario en esta fase del proceso.
El museo argumentaba que, para cumplir correctamente la orden de restitución de las obras de arte, es imprescindible un informe de los especialistas del Instituto del Patrimonio Cultural de España (Instituto de Patrimonio Cultural de España, IPCE). Según el MNAC, solo expertos en la materia pueden determinar objetivamente cuál es la mejor forma de organizar el transporte y la conservación de los frescos, actualmente expuestos en la sala 16 del museo en Barcelona.
No obstante, la jueza decidió que aún no es el momento de solicitar nuevos informes periciales. Subrayó que, en primer lugar, todas las partes deben manifestar su posición respecto a los calendarios de devolución ya presentados. Solo después el tribunal definirá los plazos y el procedimiento para garantizar la restitución efectiva de las obras de arte.
Argumentos de las partes y reacción de las autoridades
El Gobierno de Aragón (Gobierno de Aragón) consideró la decisión judicial como una muestra clara de la voluntad de llevar el proceso hasta el final y ejecutar la resolución dictada previamente. Según las autoridades, debatir sobre la posibilidad de cumplir la orden judicial ya no tiene sentido: este asunto está cerrado.
Mientras tanto, el museo MNAC ya a principios de octubre solicitó al tribunal autorización para realizar una pericia, insistiendo en la complejidad del proceso de traslado de los frescos. La parte catalana sostenía que, sin un informe profesional, no se podía garantizar la conservación de estas obras únicas.
La exclusión de Cataluña del proceso
La segunda noticia relevante del caso es que la jueza aceptó la queja del ayuntamiento de Villanueva de Sijena y dictaminó que el gobierno de Cataluña (Generalitat de Catalunya) no debe participar en la ejecución de la sentencia. El tribunal concluyó que las autoridades catalanas no tienen la condición de deudoras en este asunto y, por tanto, no pueden ser parte en el proceso de devolución de los frescos.
Anteriormente, la jueza había permitido al gobierno catalán sumarse al caso, considerando que tenía un interés legítimo en el destino de estos bienes culturales. Sin embargo, tras las objeciones del ayuntamiento y el respaldo del gobierno de Aragón, el tribunal revisó su decisión. Ahora se reconoce oficialmente que los frescos forman parte del patrimonio cultural de Aragón, y que solo esta autonomía tiene derecho a decidir sobre su futuro.
¿Qué espera ahora a los frescos de Sijena?
La batalla judicial por la devolución de los frescos lleva años generando intensas disputas entre Cataluña y Aragón. La decisión del juez implica que el proceso de restitución de las obras de arte debe realizarse sin peritajes adicionales y sin la intervención de las autoridades catalanas. En breve, el tribunal fijará las fechas y condiciones concretas para la entrega de los frescos de vuelta al monasterio de Sijena.
Este caso vuelve a poner de relieve lo delicado que es en España el tema de la propiedad del patrimonio cultural y lo difícil que resulta alcanzar un acuerdo entre regiones que reclaman la herencia histórica.











