
En Galicia concluyó una investigación de alto perfil relacionada con el vertido de gránulos de plástico ocurrido en diciembre de 2023. El tribunal de Noia cerró el caso que durante meses mantuvo en vilo a ecologistas, políticos y a la población local. El incidente se desencadenó por la pérdida de seis contenedores con gránulos de plástico desde el buque Tocomao en medio de una fuerte tormenta. Como resultado, miles de partículas plásticas terminaron en la costa, generando alarma y un intenso debate sobre las posibles consecuencias para el medio ambiente y la salud pública.
Sin embargo, contra todo pronóstico, la investigación judicial no halló indicios de delito ni infracciones a las normas medioambientales. Los peritos concluyeron que los gránulos no contenían sustancias tóxicas y no provocaron daños significativos ni al ecosistema ni a la biodiversidad de la zona. La jueza subrayó que tanto la tripulación como el remitente de la carga actuaron conforme a todos los protocolos de seguridad, y que el incidente se debió únicamente a las condiciones meteorológicas adversas.
Reacción social
El fallo judicial provocó reacciones divididas. A principios de 2024, la ministra de Trabajo y vicepresidenta de España, Yolanda Díaz, comparó lo sucedido con la catástrofe del petrolero Prestige, que en 2002 convirtió la costa gallega en una zona de desastre ecológico. En aquel entonces, el vertido de crudo provocó graves daños al entorno natural y la economía regional. Esta vez, según el tribunal, la situación no fue comparable en términos de magnitud ni de consecuencias.
Díaz visitó personalmente una de las zonas de playa donde voluntarios recogían los gránulos plásticos y criticó públicamente la actuación de las autoridades regionales. Acusó al partido gobernante en Galicia de reaccionar de forma insuficiente e intentar minimizar el problema. Sin embargo, los informes oficiales no confirmaron ni amenazas para la salud ni daños significativos al medio ambiente.
Análisis y conclusiones
В ходе расследования были проведены многочисленные анализы собранных на побережье гранул. Специалисты не обнаружили в них опасных для человека или животных веществ. Более того, эксперты отметили, что уровень загрязнения микропластиком в регионе и без того высок, и выброс с Tocomao не повлиял на общую картину. В отчётах подчеркивается: гранулы не представляют опасности для экосистемы, а их количество в особо охраняемых природных зонах оказалось минимальным.
La jueza destacó que, a diferencia del caso Prestige, donde se detectaron graves negligencias, en esta ocasión todos los implicados actuaron según el protocolo. La caída de los contenedores al mar se debió al fuerte oleaje y no fue responsabilidad ni de la tripulación ni del transportista. Los documentos presentados ante el tribunal confirmaron que la empresa cumplió con todos los protocolos de seguridad.
Preguntas sin respuesta
A pesar del cierre oficial del caso, parte de la sociedad sigue insatisfecha. Algunos activistas y ecologistas consideran que incluso una mínima filtración de microplásticos al medio ambiente debe ser vista como una alarma. Señalan que las consecuencias a largo plazo de este tipo de vertidos aún no se han estudiado lo suficiente, y la ausencia de daños inmediatos no garantiza seguridad en el futuro.
Al mismo tiempo, la jueza subrayó que ninguno de los peritajes realizados detectó violaciones de las leyes que protegen el medio ambiente. No se constató ninguna amenaza para la salud pública ni riesgo para el equilibrio de los ecosistemas. El fallo judicial aún no es definitivo: las partes implicadas tienen la posibilidad de recurrirlo ante una instancia superior.
Trasfondo político
El incidente del vertido de pellets plásticos adquirió rápidamente un matiz político. La oposición aprovechó la situación para criticar a las autoridades autonómicas, mientras que el gobierno la utilizó para mostrar su compromiso con los estándares medioambientales. Finalmente, pese a la falta de daños reales, el suceso desencadenó debates acalorados y nuevas exigencias para reforzar el control sobre el transporte marítimo.
Aunque los tribunales y los expertos no ven motivos para alarmarse, la sociedad sigue debatiendo cómo prevenir este tipo de incidentes en el futuro. Galicia vuelve a estar en el foco de atención nacional y el tema del microplástico y su impacto en la naturaleza se mantiene en la agenda pública.












