
Valencia celebra en 2025 su fiesta principal, el Nou d’Octubre, en un ambiente especial. Esta edición de las festividades está marcada por la memoria de las devastadoras inundaciones que sacudieron la región hace un año y, al mismo tiempo, está dedicada al centenario de la oficialización del himno regional.
En el Salón de Cortes del palacio de la Generalitat resuenan nuevamente las palabras finales, no solo pronunciadas, sino cantadas: «Vixca, vixca, vixca». Así concluyó su texto Maximiliano Thous, mientras que la música fue compuesta por José Serrano en 1909. Aunque el himno fue creado para un evento concreto, los valencianos hace mucho que lo adoptaron como parte de su identidad, mucho antes de que quedara recogido por la ley. A diferencia de otros, este himno no nació de una confrontación, sino como expresión del deseo de mostrar al mundo los logros y aspiraciones de su pueblo.
Este año la festividad cobra un significado especial. Al recordar la catástrofe del año pasado, cuando la región sufrió las peores inundaciones de la historia reciente de España, ciudadanos y autoridades rinden homenaje a las víctimas y muestran su apoyo a sus familias. La Generalitat subraya que la recuperación continúa y promete no cesar en su esfuerzo para ayudar a los afectados a recobrar la normalidad. Las autoridades destacan que la magnitud del desastre fue sin precedentes, pero también lo fue la respuesta de la sociedad. Como muestra de agradecimiento por la solidaridad mostrada, este año se han entregado premios especiales a comunidades autónomas, organizaciones y a personas que prestaron ayuda a Valencia.
La recuperación tras el desastre se ha convertido en el mayor reto para el gobierno regional. Se han restaurado infraestructuras clave: transporte, plantas de tratamiento, hospitales y escuelas. La Generalitat movilizó todos sus recursos para apoyar no solo a los residentes afectados, sino también a los empresarios cuyas empresas estuvieron en riesgo. La labor de reconstrucción continúa y las autoridades prometen no detenerse, buscando no solo superar las consecuencias de la tragedia, sino también prepararse para futuras emergencias.
El Nou d’Octubre no es solo una fecha en el calendario para Valencia. Es un símbolo vivo que une a las personas en las calles de ciudades y pueblos. La festividad destaca que la identidad regional se basa en la colaboración y no en los conflictos. La Generalitat llama a la unidad y al respeto de las instituciones de autogobierno, considerándolas garantía de estabilidad y de defensa de los intereses de la ciudadanía. Las autoridades subrayan que solo con el esfuerzo conjunto es posible asegurar el desarrollo, la recuperación y la prosperidad futura de la región.
Este año, la celebración ha adquirido aún mayor significado: no solo recuerda la tragedia, sino que también abre una nueva página de esperanza y unidad para todos los valencianos.












