
En el centro de Valencia, miles de personas volvieron a reunirse para manifestar su descontento con la gestión del presidente autonómico Carlos Mazón. Se ha cumplido exactamente un año desde la catástrofe que costó la vida a 229 personas, y los habitantes de la región no tienen intención de olvidar lo sucedido. Esta marcha es ya la duodécima en los últimos doce meses, y su magnitud demuestra que la tensión social sigue latente.
La convocatoria fue organizada por más de doscientas entidades, entre ellas sindicatos, movimientos ciudadanos y sociales, así como asociaciones de víctimas. A la manifestación se sumaron residentes no solo de Valencia, sino también de otras ciudades y pueblos afectados por la tragedia del año pasado. En esta ocasión, se vieron menos banderas de lo habitual en las calles, pero la atmósfera seguía siendo tensa y emotiva.
La columna de manifestantes partió desde la plaza de San Agustín al caer la tarde. Al frente marchaban tractores de agricultores que colaboraron en la gestión de las secuelas del desastre, seguidos por músicos interpretando melodías tradicionales valencianas. Un espacio especial dentro de la marcha fue reservado para personas con discapacidad y familiares de las víctimas, quienes portaban pancartas exigiendo la dimisión del presidente regional.
El contexto político y judicial refuerza el clima de protesta
La situación en torno a la dirección de la autonomía sigue siendo sumamente tensa. Carlos Mazón no oculta su intención de permanecer en el cargo hasta el final de su mandato e incluso contempla la posibilidad de postularse nuevamente. Mientras tanto, la investigación de la tragedia continúa: la jueza Nuria Ruiz Tobarra cuestiona la versión oficial de las autoridades sobre las causas del retraso en la respuesta ante la catástrofe. La atención sobre Mazón aumentó después de que el tribunal ordenara citar como testigo a la periodista Maribel Vilaplana, quien se encontraba con él el día de la tragedia.
La tensión también crece dentro del gobierno regional. Tras la promesa de Mazón de realizar cambios en su equipo en noviembre, entre sus partidarios empezaron a surgir señales de desacuerdo. Si el jefe de la región decide rodearse solo de figuras leales, esto podría provocar nuevos conflictos internos y debilitar la posición del gobierno.
Aniversario de la tragedia: memoria y demandas de cambio
La manifestación se celebró en medio de los preparativos para el acto oficial de luto nacional, previsto para los próximos días. Para muchos de los participantes, este día no solo fue una ocasión para recordar a las víctimas, sino también una oportunidad para recordar a las autoridades la necesidad de cambios. Personas de distintas edades y profesiones se unieron con un objetivo común: exigir justicia y responsabilidad por lo ocurrido.
Aunque el número de participantes en las manifestaciones ha ido disminuyendo en comparación con la primera gran protesta, las movilizaciones siguen reuniendo a miles de personas comprometidas. La sociedad valenciana deja claro que las preguntas al gobierno regional siguen sin respuesta y que la confianza en las autoridades debe restaurarse.












