
En la sala del tribunal de Catarroja continúa el proceso relacionado con la devastadora inundación que en 2024 se cobró la vida de 229 personas. Esta vez la atención se centró en el testimonio de una empleada del servicio de emergencias, quien afirmó inesperadamente que el día del desastre el equipo no tenía conocimiento de la propuesta de incorporar especialistas en protección ambiental.
La jueza Nuria Ruiz Tobarra investiga cómo se coordinaban exactamente las acciones entre los distintos organismos en el momento crítico. Resultó que, a pesar de las declaraciones del gobierno regional sobre la disposición a involucrar a agentes medioambientales en la gestión de las consecuencias del desastre, esta información nunca llegó al centro de operaciones. Como resultado, en vez de ecologistas, hubo que enviar de urgencia a los bomberos especializados en incendios forestales.
Una semana antes, otro miembro de los servicios de emergencia ya había mencionado que en la víspera de la catástrofe, las autoridades regionales rechazaron la propuesta de incluir en el equipo a especialistas en el control del cauce del río Poyo. Fue precisamente este río el que originó la tragedia cuando sus aguas inundaron varios barrios, incluyendo Catarroja y Paiporta.
Las autoridades regionales afirmaron haber hecho todo lo posible para prevenir la tragedia; sin embargo, nuevas evidencias ponen en duda la efectividad de sus acciones. También genera interrogantes el hecho de que la información sobre el posible apoyo no llegara a todos los participantes de la operación. La investigación sigue analizando los detalles para establecer quién y en qué etapa cometió el error que provocó consecuencias de tal magnitud.












