
Un potente ciclón procedente del Atlántico ha azotado las regiones orientales y meridionales de España. La Comunidad Valenciana y Cataluña se encuentran en el epicentro del temporal: aquí pueden caer hasta 180 litros de lluvia por metro cuadrado en pocas horas. Los meteorólogos ya han elevado la alerta al nivel rojo y las autoridades locales están tomando medidas urgentes para proteger a la población.
Las autoridades de Valencia han decidido cerrar temporalmente las escuelas en las zonas donde se prevén inundaciones. La medida afecta tanto a los centros educativos urbanos como a los ubicados en las afueras y en áreas rurales. Se recomienda a los alumnos y a sus familias que sigan las actualizaciones a través de los canales oficiales para evitar situaciones de peligro. En el resto de las escuelas de la ciudad se han cancelado todas las actividades al aire libre y los eventos deportivos y paseos han sido trasladados a espacios cubiertos.
La situación se complica porque las lluvias van acompañadas de fuertes ráfagas de viento y tormentas eléctricas. En el municipio de Valencia se han cerrado parques, cementerios y bibliotecas situados en zonas de riesgo. Solo permanecen abiertos los centros de emergencia, a los que pueden acudir quienes se vean afectados por el temporal. Las autoridades recomiendan encarecidamente evitar desplazamientos por la calle y no aparcar vehículos cerca de ríos y barrancos.
En regiones vecinas como Aragón y Castilla-La Mancha también se ha declarado un nivel alto de peligro. En estas zonas pueden producirse crecidas repentinas en ríos pequeños y barrancos, lo que podría causar inundaciones locales. En Andalucía, Navarra y La Rioja está activado el nivel amarillo de alerta, y en la costa advierten sobre fuerte oleaje.
Los meteorólogos señalan que el pico del temporal llegará en las próximas veinticuatro horas. Se espera una situación especialmente complicada en la costa de Tarragona y el norte de Castellón, donde en pocas horas podría caer la cantidad de lluvia habitual de un mes. Las autoridades piden a los residentes que no ignoren las advertencias y estén preparados para situaciones de emergencia.












