
En la pequeña localidad de Venialbo, en la provincia de Zamora, se avecina un acontecimiento importante: los vecinos se preparan para votar y decidir el futuro de una antigua ermita que ha caído en el abandono tras ser transferida a la propiedad de la Iglesia Católica. Se trata de la Ermita de la Veracruz, que durante años fue parte fundamental de la vida del pueblo y que ahora necesita ser rescatada.
Del traspaso al olvido: una historia
A finales de los años 90 y principios de los 2000, la Iglesia Católica registró a su nombre miles de propiedades en toda España gracias a cambios legislativos. En esa lista figuran tres bienes de Venialbo: la ermita, la iglesia parroquial y la casa del sacerdote. Desde que la Iglesia asumió la titularidad, el mantenimiento de estos edificios prácticamente se detuvo. Los vecinos destacan que la ermita se va deteriorando poco a poco y que las actividades tradicionales y las labores de limpieza han dejado de celebrarse.
En 2024, el municipio intentó llegar a un acuerdo con la diócesis para devolver la ermita a la propiedad del pueblo. Se llegó a un preacuerdo: la ermita se cedería gratuitamente y la casa del sacerdote se vendería al precio catastral. Sin embargo, a última hora, la operación fracasó por desacuerdos entre la parroquia y la diócesis. Así, el asunto quedó sin resolver y el futuro del monumento sigue siendo incierto.
El voto, una salida al bloqueo
Al comprender que las negociaciones estaban estancadas, el alcalde decidió someter la cuestión a consulta popular. Los habitantes de Vinhaílbo decidirán por sí mismos si desean que la iglesia vuelva a ser propiedad del pueblo y si quieren recuperar las tradiciones asociadas a este lugar. Si la mayoría respalda la iniciativa, las autoridades solicitarán a la diócesis que escuche la voluntad del pueblo.
Para muchos vecinos, la iglesia no es solo un edificio, sino un símbolo de unión e historia. Antes, era cuidada por la hermandad local, se organizaban fiestas y procesiones, y los fondos recaudados se destinaban a su mantenimiento. Tras su cesión a la iglesia, todo esto se detuvo y el templo quedó al borde de la ruina. Recientemente, el edificio incluso sufrió daños cuando un camión chocó y rompió una de sus esquinas, pero la estructura pudo ser restaurada.
Planes de futuro: la iglesia y la casa del sacerdote
El municipio no se limita solo a la recuperación del templo. Las autoridades también desean adquirir la casa parroquial, que lleva diez años vacía y necesita reformas. El objetivo es convertirla en un centro cultural o destinarla a vivienda social, para que vuelva a servir a la comunidad en lugar de estar abandonada. Según los vecinos, este enfoque permitirá conservar el legado histórico y darle una nueva vida.
El alcalde destaca que no tiene reproches hacia el sacerdote, quien atiende varias localidades y no puede ocuparse de cada edificio por separado. También subraya la disposición de la diócesis a colaborar con los vecinos, siempre que estos muestren unidad y determinación. Lo fundamental, insiste, es que las decisiones se tomen en beneficio de toda la comunidad.
Contexto: transferencias masivas de propiedad a la Iglesia
La situación en Veñalbo es solo una parte de una amplia historia relacionada con la transferencia de bienes inmuebles a la Iglesia Católica en toda España. Entre 1998 y 2015, la Iglesia registró a su nombre decenas de miles de propiedades aprovechando particularidades legales. Más tarde, estos privilegios fueron revocados, pero los bienes ya inscritos permanecieron en manos de la Iglesia.
La devolución de estos inmuebles al uso público sigue siendo un tema vigente para muchos municipios españoles. Veñalbo fue uno de los primeros en someter esta cuestión a una votación abierta, permitiendo a los vecinos decidir el destino de su patrimonio histórico.












