
En Madrid, el Senado acogió una ceremonia en memoria de Javier Lambán, ex presidente de Aragón, fallecido en agosto tras una larga enfermedad. El acto reunió a destacados miembros del partido socialista, quienes no solo recordaron la trayectoria política de Lambán, sino que también expresaron abiertamente su descontento con la actual dirección del PSOE. En la sala donde otrora se celebraban sesiones senatoriales, se escucharon muestras de apoyo a la viuda del político, junto con duras críticas a la dirigencia del partido.
Entre los oradores estuvieron figuras como Felipe González, Alfonso Guerra, Javier Fernández y Cándido Méndez. Subrayaron que Lambán mantuvo su fidelidad a sus principios hasta el final y no temía enfrentarse a la línea oficial del partido, especialmente en cuestiones como la colaboración con fuerzas independentistas y la aprobación de la ley de amnistía, una norma que ha generado una fuerte polémica en los últimos años.
Divisiones internas en el partido y ausencia de representantes del gobierno
La velada fue organizada por la asociación Fernando de los Ríos, aunque ningún miembro del actual gobierno asistió al evento. La única representante del Ejecutivo nacional fue Anabel Mateos, quien ocupa el cargo de vicesecretaria de organización y coordinación territorial. Entre los líderes regionales del PSOE, solamente acudió Emiliano García-Page, así como los exdirigentes territoriales y senadores Luis Tudanca y Juan Lobato. Más tarde, se sumó al encuentro el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien llegó con retraso debido a una votación en el Congreso.
Los veteranos del partido no ocultaron su decepción con la gestión actual. En sus intervenciones, criticaron la dependencia del gobierno hacia el apoyo de Junts y otras fuerzas independentistas, así como la falta de nuevos presupuestos. Subrayaron especialmente que ahora las decisiones clave dependen de la postura de Carles Puigdemont, lo cual, según muchos, socava la autonomía del partido.
La personalidad y los principios políticos de Lambán
Felipe González destacó que Lambán era una persona de firmes convicciones, un auténtico europeo y socialista-demócrata convencido. Confesó que aún no logra aceptar su marcha, al punto de no haber borrado sus conversaciones con él. Al rememorar a Lambán, González enfatizó su integridad y su disposición a defender sus ideas, incluso cuando esto contradecía la línea oficial del partido.
El presidente del Senado, Pedro Rollán, del Partido Popular, expresó un profundo respeto por la memoria de Lambán, calificándolo como uno de los mejores políticos de los últimos años. Destacó que Lambán no se aferraba a los cargos y que siempre actuó guiado por su integridad personal. Se hizo especial hincapié en su postura ante la ley de amnistía: su negativa a apoyar esta ley en el Senado fue, para Lambán, una muestra de libertad y fidelidad a la Constitución, y no una ruptura de la disciplina de partido.
Crítica a las alianzas políticas y visión de futuro
Alfonso Guerra, en su intervención, destacó que Lambán logró reunir en el homenaje a personas con diferentes ideologías políticas, desde el centro-izquierda hasta el centro-derecha. Además, lamentó la presión que Lambán sufrió en los últimos años debido a su oposición a la línea de Pedro Sánchez. Guerra subrayó que, en la política actual, los líderes experimentados suelen quedar relegados mientras la gestión pasa a manos de políticos menos preparados.
Guerra también abordó el tema de las alianzas con partidos que antes eran considerados rivales. Según él, para muchos socialistas resulta difícil aceptar que ahora Bildu sea un aliado y no un enemigo, mientras que el PP es percibido como el principal adversario. Sugirió que, también entre los miembros del Partido Popular, hay quienes no comprenden por qué el PSOE se ha convertido en enemigo y Vox en amigo.
Postura sobre la cuestión nacional y la igualdad
Javier Fernández, ex presidente de Asturias, recordó que Lambán siempre fue cauteloso respecto a la idea de una España «plurinacional». Le preocupaba que este tipo de conceptos pudieran afectar la percepción pública del país y aumentar las divisiones. Cándido Méndez, ex líder del sindicato UGT, subrayó que Lambán era un firme defensor de la igualdad y por eso criticaba los acuerdos con ERC y Junts, considerándolos una amenaza para la unidad del país.
La velada en memoria de Lambán no solo rindió homenaje al político fallecido, sino que también sirvió como espacio para debatir abiertamente el futuro del partido socialista y de la política española. Los veteranos del PSOE dejaron claro que las diferencias internas continúan siendo profundas y que las decisiones sobre alianzas y principios siguen generando fuertes controversias.












