
Raíces milenarias: de las calles romanas a los barrios medievales
Alcalá de Henares es una ciudad donde el pasado está literalmente bajo tus pies. Aquí puedes pasear por calles que alguna vez formaron parte de la ciudad romana de Complutum. Las excavaciones arqueológicas muestran a los visitantes restos de antiguos acueductos, termas y plazas del mercado. En el museo Antiquarium cobran vida escenas de la vida cotidiana de los antiguos habitantes, mientras que en la Casa de los Grifos (Casa de los Grifos) se conservan frescos únicos considerados de los mejores del país.
Después de los romanos, estas tierras fueron habitadas por visigodos. En la Edad Media, la ciudad se llamaba Burgo de Santiuste (Burgo de Santiuste). En el actual centro de interpretación se puede ver cómo eran las calles y las casas de esa época, así como conocer la vida de los señores feudales y el papel de los arzobispos de Toledo. También aquí se cuenta sobre la diversidad religiosa y cultural que dio forma a la ciudad hasta el Renacimiento.
Huellas andalusíes y esplendor renacentista
Durante el dominio musulmán, en el lugar donde hoy está Alcalá surgió la ciudad fortificada Qalat abd-al-Salam, conocida como Alcalá la Vieja (Alcalá la Vieja). Los restos de la fortaleza, la necrópolis y las estructuras defensivas todavía pueden verse en tres colinas donde antaño se desarrollaba la vida. Estos monumentos son reconocidos como patrimonio cultural y atraen investigadores de todo el país.
Con el regreso del poder cristiano, la ciudad comenzó a desarrollarse rápidamente. En el siglo XIII, se levantaron poderosas murallas con torres y puertas, parte de las cuales se conservan hasta hoy. En el centro de la ciudad se alza la Catedral, una de las dos de este tipo en el mundo, y a su alrededor, edificios que mezclan el gótico, el renacimiento y el barroco. Entre estos muros vivieron no solo arzobispos, sino también miembros de la realeza, y aquí se celebraron reuniones clave, incluida la primera entrevista entre los Reyes Católicos y Cristóbal Colón.
Patrimonio cultural y auge industrial
La calle principal de la ciudad, la Calle Mayor, comienza en el barrio judío y se extiende casi 400 metros, conservando el ambiente del comercio medieval. Aquí también se encuentra la casa natal de Miguel de Cervantes y, cerca, el hospital más antiguo, que aún cumple una función social. En el museo de medicina se puede descubrir cómo los profesores universitarios formaban a los futuros médicos y realizaron las primeras investigaciones anatómicas en España.
La vida cultural de la ciudad está estrechamente ligada al teatro Corral de Comedias, uno de los más antiguos de Europa. La Universidad de Alcalá, fundada por el cardenal Cisneros, fue lugar de estudio y trabajo de destacados pensadores y escritores del Siglo de Oro.
En los siglos XIX y XX, Alcalá vivió un auge industrial. La fábrica de harina «La Esperanza» y otras empresas se convirtieron en símbolos de una nueva era. La ciudad conserva monumentos de su historia reciente: el quiosco de música en la Plaza de Cervantes, un refugio de la Guerra Civil y un memorial en honor a Manuel Azaña, presidente de la Segunda República.
Diversidad de épocas y vida moderna
Alcalá de Henares no es solo un conjunto de vestigios de las épocas romana, visigoda y árabe. El museo arqueológico alberga hallazgos que datan de la prehistoria, y el museo de arte expone colecciones dedicadas a la cultura latinoamericana. La ciudad es reconocida por su gastronomía: aquí se sirven tapas tradicionales y platos típicos que se pueden degustar tanto en restaurantes históricos como modernos.
Llegar a Alcalá es fácil gracias al tren temático desde Madrid. Esta ciudad, incluida en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, sigue sorprendiendo a sus visitantes con la armonía entre lo antiguo y lo moderno, conservando una atmósfera única a lo largo de los siglos.











