
Víctor de Aldama, conocido intermediario, vuelve a estar en el foco mediático tras declarar de nuevo ante la Audiencia Nacional. En esta ocasión, fue citado para testificar en relación con la compra de mascarillas vinculada al Gobierno de Canarias en pleno auge de la pandemia. Al salir del juzgado, Aldama no ocultó su opinión: según relató, el expresidente de Canarias y actual ministro, Ángel Víctor Torres, debería reflexionar seriamente sobre su situación.
El interrogatorio estuvo a cargo del juez Ismael Moreno. Aldama relató que en el verano de 2020 se reunió con Torres en el restaurante Jai Alai. Según indica, en este encuentro se abordaron aspectos relacionados con el suministro de material médico: mascarillas y test de COVID-19. Aldama recalcó que la conversación giró exclusivamente en torno a estos temas y sugirió una posible implicación de Torres en las operaciones controvertidas.
Por su parte, según fuentes gubernamentales, Torres asegura que la cena en el restaurante estaba prevista, pero finalmente no se celebró. Sin embargo, Aldama insiste en lo contrario y sostiene que la reunión sí tuvo lugar.
Cambio en la estrategia de defensa y confesiones
En noviembre de 2024, Víctor de Aldama dio un giro inesperado en su defensa. Tras ser enviado a prisión preventiva por otro caso relacionado con fraude en productos petrolíferos, por primera vez admitió su implicación en las irregularidades durante la compra de material sanitario en la pandemia. Sus confesiones permitieron a los investigadores identificar a figuras de mayor rango, incluido el exministro de Transportes José Luis Ábalos.
Ese mismo día en que Aldama declaraba, el Tribunal Supremo evaluaba la posibilidad de prisión preventiva para Ábalos hasta el inicio del juicio. La fiscalía pide 24 años de cárcel para él, mientras que la acusación solicita 30 años. Ábalos está acusado de participar en fraudes en compras públicas y de recibir sobornos millonarios.
La investigación se amplía: nuevos implicados y líneas de indagación
La investigación sobre la compra de mascarillas y otros materiales sanitarios continúa y ya se ha dividido en varias líneas independientes. El Tribunal Supremo también analiza presuntos sobornos ligados a la adjudicación de contratos públicos. Entre los sospechosos figuran no solo Ábalos, sino también su exasesor Koldo García, así como el político Santos Cerdán y varios empresarios, entre los que se encuentran antiguos altos directivos de la empresa Acciona.
Paralelamente, continúa el análisis de otros episodios relacionados con la distribución de fondos públicos y posibles tramas de corrupción. Los investigadores examinan los detalles de los contratos, la correspondencia y los flujos financieros para determinar quién tomó las decisiones y quién se benefició de las operaciones sospechosas.
Reacción de los implicados y perspectivas a futuro
Tras el interrogatorio, Aldama declaró que respondió a todas las preguntas formuladas por el juez, los fiscales, los abogados y los representantes de las demás partes. Subrayó que no evitó ningún tema relacionado con la investigación. Mientras tanto, los representantes del gobierno insisten en su inocencia y afirman que muchas de las reuniones y discusiones mencionadas por Aldama nunca ocurrieron.
El caso de las compras de mascarillas durante la pandemia sigue siendo uno de los mayores escándalos de corrupción en España de los últimos años. La investigación promete nuevos giros y los implicados anticipan más revelaciones. En los próximos meses se prevén nuevos interrogatorios e incluso posibles detenciones.












