
India Hicks, ahijada del rey Carlos III y reconocida figura de la alta sociedad, compartió recientemente con el público su lucha personal contra una grave enfermedad. Esta noticia generó especial inquietud en el contexto de los recientes problemas de salud del propio monarca y de la Princesa de Gales. Hicks habló abiertamente sobre el diagnóstico que recibió en vísperas del Día de Acción de Gracias: cáncer de piel, lo que la llevó a pasar varias semanas especialmente difíciles.
Un golpe inesperado
En su blog, la diseñadora y escritora de 58 años comunicó que los resultados de una reciente intervención en la piel “no habían sido muy alentadores”. Describió su estado como un momento en el que “el mundo parece desvanecerse por los bordes”. No se trataba de una escena de película dramática, sino de una realidad silenciosa y aterradora que enfrentan miles de personas. Los médicos detectaron una lesión cancerosa de rápido crecimiento en su pierna, lo que exigía una respuesta inmediata y contundente.
India Hicks, quien a los 13 años fue dama de honor en la boda del príncipe Carlos y la princesa Diana, confesó que su reacción fue una mezcla de “una extraña calma y un pequeño terror personal”. Intentó continuar con su vida cotidiana, haciendo té y respondiendo correos, pero una voz interna no dejaba de susurrarle: “¿Y si todo es peor de lo que pensamos?”. Ese diálogo interno, lleno de miedo e incertidumbre, resulta familiar para quienes han esperado los resultados de pruebas médicas.
Operación en Miami
Sin perder tiempo, Hicks encontró un cirujano en Miami especializado en cirugía micrográfica de Mohs. Se trata de un procedimiento complejo en el que el tejido afectado se elimina en capas muy finas, y cada capa se examina de inmediato bajo un microscopio. La operación continúa hasta que los médicos confirman que no quedan células cancerosas en los bordes de la herida. Este enfoque permite preservar la mayor cantidad posible de tejido sano y ofrece altas probabilidades de curación completa.
Según India, la propia intervención fue “relativamente incómoda”. Sin embargo, lo más difícil fue la espera. “Te quedas sentado con una herida abierta en la pierna mientras tu tejido se lleva al laboratorio. Y ahí es cuando empieza lo más duro: esperar”, compartió. En esos momentos, mientras parece que todo va bien, revisas el móvil y hablas con quienes te rodean, pero todo tu futuro depende de lo que ocurre en la sala de al lado.
Un final feliz
Por suerte, la historia de India Hicks tuvo un final favorable. Tras horas de espera, los médicos le dieron buenas noticias: esta vez tuvo suerte, el cáncer fue eliminado por completo. La noticia supuso un gran alivio para ella y su familia, permitiendo que celebraran el Día de Acción de Gracias con alegría en compañía de sus seres queridos.
“Me encantan estas reuniones, amigos alrededor de la mesa, las risas fuertes, el caos feliz”, escribió sobre la celebración. El resultado positivo de la operación le permitió disfrutar plenamente del tiempo junto a su marido David Flint Wood y sus cinco hijos.
Las inquietudes de los Windsor
El diagnóstico de cáncer de India Hicks se suma a una serie de casos oncológicos que han afectado a la familia real británica y a su círculo cercano. En febrero de 2024, el Palacio de Buckingham anunció que al rey Carlos III le había sido detectado cáncer. Aunque no se reveló el tipo concreto de la enfermedad, se precisó que no se trata de cáncer de próstata.
Posteriormente, en marzo, la princesa de Gales, Kate Middleton, comunicó que también estaba recibiendo tratamiento contra el cáncer. Su valiente declaración generó una ola de apoyo internacional. Afortunadamente, en enero de 2025 se informó que la enfermedad de la princesa está en remisión, aunque sigue enfrentando efectos secundarios del tratamiento. Estos acontecimientos han llevado a la opinión pública a prestar aún más atención a la salud de los miembros de la familia real.
Cabe destacar que India Hicks es una figura singular, con estrechos lazos con la monarquía británica. Su madre, Lady Pamela Hicks, es prima del fallecido príncipe Felipe y pertenece a la familia Mountbatten. Lady Pamela, de 96 años, es además la descendiente viva más anciana de la reina Victoria y fue dama de compañía de la reina Isabel II. Por su parte, India ha forjado una carrera exitosa como modelo, diseñadora de interiores y escritora. En 2021 contrajo matrimonio con su pareja de toda la vida, David Flint Wood, con quien comparte la crianza de cinco hijos: Felix, Wesley, Amory, Conrad y Domino. La familia reside entre dos hogares, repartiendo su tiempo entre la pintoresca región de Cotswolds en Inglaterra y Harbour Island en Las Bahamas.












