
La noche del 16 de octubre, el histórico Palacio de Santoña, situado en pleno corazón del Barrio de las Letras de Madrid, se convirtió en el epicentro de la alta sociedad española. Aquí tuvo lugar la gala benéfica anual ELLE x Hope, organizada por la reconocida revista con el apoyo de CaixaBank y otros colaboradores. El evento coincidió con el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que se celebra el 19 de octubre, y tuvo como principal objetivo recaudar fondos para la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).
La atmósfera de la velada estuvo impregnada de simbolismo. El color rosa, convertido en el distintivo internacional de esta causa, dominaba en todos los detalles: desde la elegante vestimenta de los invitados hasta la cuidada decoración del salón. Las mesas lucían delicados arreglos florales en tonos rosados y rojos, mientras que los manteles y detalles especiales en cada puesto transmitían una sensación de unidad y propósito común. Cada elemento del decorado evocaba esperanza y solidaridad, uniendo a todos los presentes en esta ocasión.
Sin duda, la fuerza impulsora del evento fueron las personas. Destacadas figuras del mundo de la cultura, la moda y el espectáculo acudieron para respaldar esta importante iniciativa. Entre los asistentes se encontraban Isabel Jiménez, Duleida, Esther Cañadas, Nena Daconte, Tamara Gorro y Eva González. Sus estilismos, mayoritariamente en tonos rosas, no solo respetaron el dress code, sino que representaron una declaración de compromiso con la causa común.
Este año, la gala adquirió un sentido especial y más profundo. Muchos aún conservan vívidos recuerdos del evento del año pasado, cuando la presentadora Sara Carbonero habló por primera vez en público, de manera muy sincera, sobre su lucha personal contra el cáncer. Sus palabras sobre años de incertidumbre, miedo y resiliencia causaron un gran impacto y despertaron una ola de empatía. La velada de este año fue la continuación de esa conversación importante, recordando que aún queda un largo camino por recorrer: es necesario aumentar la concienciación, recaudar fondos y apoyar la investigación científica.
El momento culminante de la tarde fue la entrega de los ELLE Hope Awards: unos simbólicos ositos rosas que reconocen la aportación de personas y organizaciones a la lucha contra el cáncer. El ambiente en el Palacio de Santoña se caracterizaba por una mezcla única de solemnidad y calidez: risas contenidas, abrazos sinceros y miradas llenas de comprensión. Para todos los asistentes, esta noche fue algo más que un acto social. Se convirtió en el símbolo de que el lazo rosa no es solo una campaña anual, sino una promesa de “ventana de esperanza” para quienes siguen luchando cada día.











