
En las últimas semanas, el debate sobre el futuro de la Champions League se ha intensificado notablemente. Las principales organizaciones futbolísticas de Europa mantienen reuniones a puerta cerrada para definir el desarrollo del torneo. En este contexto, ha surgido información sobre un posible interés de Netflix en competir por los derechos de retransmisión de los partidos.
Según medios británicos, la directiva de Netflix está considerando presentar una solicitud para adquirir los derechos de transmisión de un partido por jornada en este prestigioso torneo europeo. Esta iniciativa podría seguir la estrategia ya implementada por Amazon Prime y Apple TV, plataformas que ofrecen partidos selectos en Reino Unido, Alemania e Italia, además de poseer derechos sobre otros grandes eventos deportivos.
La transición hacia los servicios de streaming permite a los aficionados ver el fútbol sin necesidad de contratar paquetes con empresas de telecomunicaciones. Este enfoque se debate en los círculos futbolísticos como una posible vía para el desarrollo sostenible de la industria. Representantes de la UEFA y de la Asociación de Clubes Europeos (ECA) subrayan la importancia de buscar nuevas audiencias y ampliar los canales de distribución de contenidos.
Hasta hace poco, Netflix no mostraba interés por las retransmisiones deportivas en directo. Sin embargo, en los últimos años la compañía ha experimentado con torneos de tenis y combates de deportes de contacto, logrando una respuesta positiva por parte de sus suscriptores. En especial, la transmisión del combate entre Mike Tyson y Jake Paul atrajo más de 65 millones de visualizaciones.
Los expertos señalan que la UEFA planea aumentar el valor de los derechos de transmisión de las competiciones europeas en aproximadamente un 10%, lo que permitirá incrementar los ingresos anuales hasta los 5 mil millones de euros. Esto resultará en un aumento de los pagos a los clubes participantes en el torneo. El considerable interés por los nuevos formatos se debe al éxito de la reforma en la estructura de las competiciones, lo que favorece el crecimiento de los ingresos y la popularidad del fútbol en el continente.
La dirección de la UEFA y la ECA continúa debatiendo oportunidades para atraer nuevos socios e implementar soluciones innovadoras con el objetivo de ampliar la audiencia. En los próximos años, el mercado de las retransmisiones deportivas podría experimentar cambios significativos si las grandes plataformas de streaming empiezan a competir activamente por los derechos de los partidos clave.











