
En la madrugada del lunes, mientras la mayoría de los habitantes de Florida aún dormían, el cielo sobre Cabo Cañaveral se iluminó con un destello brillante: un cohete Falcon 9 de SpaceX despegó con firmeza desde la plataforma SLC-40, desafiando los pronósticos meteorológicos desfavorables. En esta ocasión, 29 nuevos satélites Starlink fueron enviados a órbita, con el objetivo de ampliar la red global de internet satelital. El lanzamiento se realizó a las 00:25 hora del Este y, tras solo 8 minutos y 40 segundos, el cohete de dos etapas alcanzó el espacio, dejando atrás las amenazas de vientos fuertes y densas nubes.
El vuelo se desarrolló en condiciones en las que los riesgos meteorológicos podían haber puesto en peligro la misión, sin embargo, el equipo de SpaceX decidió no posponer el lanzamiento. Tras llegar a la órbita, la segunda etapa del Falcon 9 debía desplegar el lote de satélites Starlink del grupo 6-82 aproximadamente una hora después, tras un breve período de deriva y un nuevo encendido del motor Merlin.
Mientras tanto, la primera etapa del cohete, tras completar su labor, se separó y emprendió el regreso en solitario a la Tierra. Utilizando sus propios motores, aterrizó suavemente en la plataforma marítima autónoma “A Shortfall of Gravitas” en el océano Atlántico. Este ha sido el noveno vuelo para este propulsor, identificado como B1092, lo que confirma la alta fiabilidad y reutilización de la tecnología de SpaceX.
Serie de lanzamientos
Este lanzamiento es parte de la apretada agenda de la compañía: apenas un día antes, otro lote de satélites Starlink fue puesto en órbita desde una base en California. Así, SpaceX demuestra su capacidad para llevar a cabo operaciones complejas prácticamente sin pausas, utilizando diferentes centros de lanzamiento en ambas costas de Estados Unidos.
La misión del lunes marcó el lanzamiento número 163 del Falcon 9 en 2025, y el próximo despegue está programado apenas un día después, el martes 16 de diciembre, desde el Kennedy Space Center. Este ritmo le permite a la compañía de Elon Musk no solo mantener, sino incluso acelerar el despliegue de la red global de satélites.
Tecnología y ambición
Cada lanzamiento de Starlink no es simplemente otro grupo de satélites, sino un paso hacia la creación de un acceso a Internet asequible incluso en los rincones más remotos del planeta. Los propulsores reutilizables del Falcon 9 permiten reducir significativamente el costo de las misiones y acelerar el despliegue de nuevos dispositivos en órbita. En esta ocasión, todas las fases del vuelo se desarrollaron según lo previsto y el aterrizaje de la primera etapa volvió a confirmar la eficacia de la estrategia elegida.
SpaceX sigue perfeccionando su tecnología para hacer los vuelos espaciales más previsibles y seguros. A pesar de las dificultades meteorológicas, el equipo de ingenieros y operadores logró cumplir con éxito todas las tareas asociadas al lanzamiento y el aterrizaje.
Cobertura global
La red Starlink ya cubre gran parte del planeta, ofreciendo internet de alta velocidad en regiones donde los proveedores tradicionales no pueden garantizar una conexión estable. Cada nuevo lanzamiento acerca a la compañía a su objetivo: hacer que internet sea verdaderamente global y accesible para millones de usuarios.
Los planes de SpaceX contemplan una mayor expansión de la constelación de satélites, así como el desarrollo de nuevas tecnologías para aumentar la capacidad y reducir la latencia de la señal. En los próximos meses se esperan varios lanzamientos adicionales que permitirán incrementar la densidad de cobertura y mejorar la calidad del servicio.
Si no lo sabía, SpaceX es una empresa aeroespacial privada fundada por Elon Musk en 2002. Fue la primera del mundo en recuperar la primera etapa de un cohete propulsor para su reutilización. El programa Starlink comenzó en 2019 y ya ha puesto en órbita miles de satélites, proporcionando conexión a internet en decenas de países. La compañía colabora activamente con NASA y otras organizaciones internacionales, y sus misiones establecen regularmente nuevos récords en frecuencia y confiabilidad de lanzamientos.











