
Los propietarios de automóviles en España a veces se enfrentan a una avería grave del motor. Esta situación genera muchas preguntas: ¿es legal realizar el cambio, resulta rentable, cuál es el procedimiento y cuánto costará?
En el país se permite instalar un motor nuevo o de segunda mano, pero el procedimiento está estrictamente regulado. Primero, es necesario elegir un modelo compatible que cumpla los requisitos técnicos y cuente con certificación oficial. Una vez instalado, todos los cambios deben registrarse en la ficha técnica y en el permiso de circulación del vehículo. Sin estos pasos, se pueden imponer sanciones por parte de las autoridades de tráfico.
El trámite incluye la notificación obligatoria a las autoridades competentes, la presentación de documentos del taller y la superación de una inspección técnica adicional. Solo tras cumplir con estos requisitos, el vehículo podrá circular con el nuevo motor.
La rentabilidad del cambio depende de varios factores. Si el coche está en buen estado y el propietario le tiene un valor personal, la sustitución del motor puede estar justificada. También conviene comparar el coste final con el precio de adquirir otro vehículo, sea nuevo o usado. En ocasiones, la reparación resulta ser la opción más conveniente.
Sin embargo, a los gastos del propio motor y la mano de obra de los especialistas se suman costes adicionales: una nueva inspección técnica, la tramitación de documentos y posibles dificultades para adaptar el nuevo componente. En algunos casos, los expertos no recomiendan cambiar el motor, especialmente si existe el riesgo de fallos inminentes en otros componentes.
El coste de la sustitución varía en función de la marca, el tipo y el estado del motor. Un motor nuevo cuesta aproximadamente entre 1.500 y 6.000 euros, mientras que uno de segunda mano — entre 1.000 y 4.000 euros. A estas cantidades se suman los costes de la mano de obra, que normalmente oscilan entre 500 y 1.500 euros. Además, se deben considerar los gastos de documentación e inspección técnica. Para vehículos de gama alta, la suma total puede ser considerablemente mayor, por lo que se recomienda solicitar un presupuesto previo en el taller.
El procedimiento paso a paso incluye evaluar la viabilidad de la reparación, seleccionar un motor adecuado, buscar un taller certificado, realizar el trabajo, recopilar todos los documentos necesarios y pasar una inspección técnica adicional. Solo después de esto se pueden actualizar los datos de registro y seguir utilizando el vehículo.












