
Tanto los habitantes de Zaragoza como los visitantes de la ciudad, al buscar el lugar perfecto para esquiar, suelen sorprenderse por la variedad de opciones disponibles a menos de tres horas en coche. Aragón y sus alrededores se han consolidado desde hace tiempo como un imán para los aficionados a los deportes de invierno, ofreciendo no solo pistas nevadas, sino también una atmósfera única en cada estación. Aquí se pueden encontrar desde laderas animadas con servicios modernos hasta rincones aislados ideales para vacaciones en familia o para dar los primeros pasos sobre los esquís.
En los últimos años, la infraestructura de las estaciones de esquí de la región ha experimentado cambios notables. Los complejos invierten en nuevos remontes, sistemas de nieve artificial y ampliación de pistas para responder a la creciente demanda. Esto no solo atrae a turistas de otras regiones de España, sino que también fomenta una cultura particular de ocio invernal entre los locales. Sin embargo, cada estación mantiene su esencia y ofrece algo especial.
Formigal-Panticosa
El destino favorito de los esquiadores de Zaragoza sigue siendo el dúo Formigal y Panticosa. Estas estaciones, situadas en el pintoresco valle de Tena, están unidas por un forfait común y suman más de 180 kilómetros de pistas. Formigal destaca por su ambiente dinámico, amplios sectores y áreas de freeride, especialmente apreciadas por los deportistas jóvenes y experimentados. Panticosa, por su parte, invita a un descanso más tranquilo: aquí predominan las familias con niños y quienes buscan privacidad entre las montañas.
El trayecto hasta estas estaciones de esquí toma poco más de dos horas, lo que las convierte en una opción ideal para escapadas cortas. En las últimas temporadas, las áreas dedicadas al snowboard y freestyle han crecido activamente, y también han abierto nuevos cafés y restaurantes directamente en las pistas. Es importante señalar que, incluso en pleno auge de la temporada, las colas en los remontes rara vez se vuelven críticas y la calidad de las pistas se mantiene a un alto nivel.
Cerler
Cerler, situado en el valle de Benasque, es considerado desde hace tiempo una de las joyas de los Pirineos españoles. Su ubicación en altura y la cercanía al pico Aneto garantizan un manto de nieve estable y una larga temporada. Aquí disfrutan quienes valoran pistas largas y exigentes, así como vistas espectaculares a los macizos montañosos.
La estación destaca por su infraestructura bien pensada: modernos remontes, hoteles acogedores y un sistema de alquiler de equipos bien desarrollado. Hay zonas específicas para familias con niños y principiantes, con pendientes suaves y instructores experimentados. En los alrededores de Cerler se puede no solo esquiar, sino también hacer rutas a pie por senderos nevados o probar la cocina local en restaurantes de montaña.
Astún-Candanchú
A quienes buscan variedad, les conviene fijarse en el dúo Astún-Candanchú. Estas estaciones, situadas en el valle de Aragón, ofrecen más de 100 kilómetros de pistas conectadas entre sí mediante un autobús lanzadera. Astún es famosa por sus amplias laderas y servicios modernos, mientras que Candanchú, el resort más antiguo de los Pirineos, destaca por su ambiente especial y escuelas para principiantes.
La proximidad a Zaragoza (alrededor de dos horas en coche) convierte a estos destinos en una opción especialmente atractiva para escapadas cortas. Aquí acuden tanto esquiadores experimentados como familias con niños y quienes quieren iniciarse en los deportes de invierno. En los últimos años, las estaciones renuevan activamente su infraestructura para responder a las expectativas de los visitantes más exigentes.
Javalambre y Valdelinares
No todos saben que se puede disfrutar de excelentes condiciones para esquiar no solo en los Pirineos, sino también en las montañas de Teruel. Javalambre y Valdelinares son dos estaciones del sistema Ibérico, ideales para excursiones de un día desde Zaragoza. Javalambre es conocida por sus pistas para aprender y su ambiente tranquilo, lo que la hace especialmente popular entre principiantes y familias.
Valdelinares es la estación más alta del Sistema Ibérico y, aunque es compacta, ofrece pistas de diferentes niveles de dificultad. El resort destaca por su buena organización, modernos sistemas de nieve artificial y escuelas para principiantes muy valoradas. El trayecto dura unas dos horas y media y, gracias a su ubicación y precios asequibles, la estación goza de popularidad entre los habitantes de la región.
Valdezcaray
Quienes buscan nuevas experiencias deberían considerar Valdezcaray, en La Rioja. Este resort, pequeño pero acogedor, está a menos de tres horas en coche desde Zaragoza y ofrece pistas interesantes para esquiadores de distintos niveles. Aquí se puede combinar el esquí con descubrimientos gastronómicos: la cercanía a la localidad de Ezcaray permite disfrutar de la cocina local y los vinos de la región.
Valdezcaray se caracteriza por su tamaño compacto y ambiente amigable. Aunque las pistas no son extensas, cuenta con zonas tanto para principiantes como con tramos más desafiantes para esquiadores experimentados. Es un destino habitual para escapadas cortas, ideal para cambiar de aires y descubrir nuevas rutas.
Mapa de esquí de Aragón
En Aragón funcionan siete estaciones de esquí: Formigal, Panticosa, Cerler, Astún, Candanchú, Javalambre y Valdelinares. Además, la región cuenta con cinco centros para esquí de fondo, entre los que destacan Llanos del Hospital, Somport y Espacio Nórdico del Puerto. Esta variedad permite elegir la opción más adecuada para cualquier nivel y estilo de esquí.
En los últimos años, Aragón ha impulsado con fuerza el turismo de invierno, invirtiendo en infraestructuras y servicios. Esto no solo mantiene un alto estándar de calidad, sino que también favorece el crecimiento de la popularidad del destino tanto entre españoles como visitantes extranjeros. Cada estación busca ofrecer experiencias únicas para que los visitantes deseen regresar una y otra vez.
Formigal-Panticosa es el mayor complejo de esquí de España, situado en el corazón del Pirineo. Une dos estaciones con estilos diferentes: Formigal es conocida por sus extensas pistas y su animada vida nocturna, mientras que Panticosa destaca por su ambiente acogedor y tradición familiar. El complejo acoge regularmente competiciones nacionales e internacionales y ofrece una amplia oferta de actividades más allá del esquí. Gracias a su infraestructura desarrollada y sus paisajes espectaculares, Formigal-Panticosa sigue siendo uno de los destinos invernales más demandados del país.









