
En el sur de España, gana popularidad una nueva modalidad de turismo ecológico que permite descubrir el mundo subterráneo oculto a simple vista. En la provincia de Almería, dentro del singular parque natural Karst en Yesos de Sorbas (Paraje Natural Karst en Yesos de Sorbas), se ha abierto al público una ruta a través de uno de los mayores sistemas de cuevas de yeso de Europa. Esta aventura ha sido diseñada especialmente para principiantes y familias, ofreciendo una experiencia segura y entretenida de iniciación a la espeleología.
La ruta principal está pensada para un público amplio y no requiere preparación especial. La visita, de unas dos horas de duración, transcurre por amplias galerías horizontales cuyas paredes y techos están cubiertos de brillantes cristales de yeso. A la luz de las linternas frontales, que se entregan a cada participante, estas formaciones naturales crean un ambiente verdaderamente mágico. El recorrido es accesible para niños a partir de tres años y adultos de cualquier edad que no presenten problemas graves de movilidad, lo que lo convierte en una opción ideal para disfrutar en familia.
A pesar de su accesibilidad general, la ruta ofrece un toque de aventura. En ciertos tramos, los visitantes deberán superar pequeñas subidas o atravesar pasadizos estrechos, aunque totalmente seguros. Estos momentos aportan dinamismo y dejan impresiones memorables. Durante todo el recorrido, el grupo está acompañado por guías profesionales. Ellos no solo garantizan la seguridad completa, sino que también explican la historia de la formación del sistema cárstico, la flora y fauna únicas, así como los procesos geológicos que continúan ocurriendo aquí hasta hoy.
El precio de la excursión básica es de 18 euros para adultos y 13 euros para niños, lo que la hace accesible para la mayoría de los turistas. El precio incluye todo el equipo necesario, incluido el casco con linterna y un seguro obligatorio. Para quienes deseen profundizar, cerca de las cuevas hay un centro de información para visitantes, donde se pueden ver maquetas detalladas y reconstrucciones de las salas subterráneas, lo que ayuda a comprender mejor la estructura de esta maravilla natural. Las visitas se realizan a diario durante todo el año y, para los exploradores más experimentados, existen rutas de mayor dificultad que requieren buena condición física.












