
En España, donde las estaciones de invierno suelen asociarse con el bullicio y la magnitud, existe un lugar que rompe completamente con estos estereotipos. En pleno corazón de la provincia de Soria, entre las imponentes laderas de Urbión y los bosques de Cebollera, se encuentra Punto de Nieve Santa Inés, una estación de esquí que sorprende no por su tamaño, sino por su atmósfera. Aquí no hay multitudes ni agobios, y las pistas apenas suman 1,8 kilómetros. Pero precisamente esta dimensión compacta es lo que la hace especial: quienes la visitan buscan tranquilidad, seguridad y la posibilidad de disfrutar de la naturaleza en estado puro.
Santa Inés no es solo la estación más pequeña del país, sino también un auténtico refugio para quienes están hartos de colas y ruido. En los últimos años su infraestructura ha dado un salto notable: en 2025 se instaló una moderna cinta cubierta para debutantes, facilitando enormemente los primeros pasos sobre esquís. El antiguo telesquí fue reemplazado por un remonte más cómodo y seguro, y parte de las necesidades energéticas ahora se cubren con paneles solares. Los próximos proyectos incluyen la puesta en marcha de cañones de nieve y la construcción de una pequeña laguna, para garantizar la temporada de escolares y familias incluso en condiciones meteorológicas adversas.
Pistas y opciones
A pesar de su tamaño modesto, la estación ofrece no solo un descenso clásico, sino también 16 kilómetros de rutas para esquí de fondo. El desnivel total es de solo 97 metros, lo que hace que las pistas sean perfectas para quienes se inician en el esquí alpino. Sin embargo, cuando el invierno trae abundante nieve, se abre una zona más exigente entre pinos frondosos, que atrae a quienes buscan bajadas solitarias y nuevas emociones.
El ambiente familiar y el enfoque en la enseñanza son las señas de identidad de Santa Inés. Es habitual ver aquí a grupos escolares, familias con niños y a quienes prefieren un descanso tranquilo. Para los esquiadores experimentados, la estación es ideal para perfeccionar la técnica o simplemente para desconectar del ajetreo de los grandes complejos. En los últimos años, también llegan con más frecuencia quienes buscan nuevas formas de ocio invernal: caminatas con raquetas de nieve, paseos por el bosque e incluso rutas gastronómicas por los pueblos de la zona.
Accesos y logística
Llegar a Punto de Nieve Santa Inés es más sencillo de lo que parece. La estación está situada justo en la carretera SO-830 entre Vinuesa y Montenegro de Cameros. Desde Vinuesa el trayecto en coche dura no más de 15 minutos, y desde la capital de la provincia alrededor de 45 minutos. El aparcamiento es gratuito y se encuentra a escasos metros de las pistas, lo que resulta especialmente cómodo para familias con niños y para quienes prefieren no cargar con el equipo.
En invierno la carretera suele estar bien despejada, pero los habitantes locales aconsejan no olvidar las cadenas o los neumáticos de invierno, ya que el clima en esta zona puede cambiar rápidamente. Para quienes no desean limitarse solo al esquí, la estación se convierte en un punto de partida para recorrer las montañas y bosques cercanos. Es fácil combinar el deporte con la exploración de la naturaleza, y después de un día activo, organizar un picnic o degustar platos de la gastronomía local en alguna taberna del pueblo.
Entorno y naturaleza
La ubicación de Santa Inés permite no solo esquiar, sino también descubrir rincones naturales únicos de Soria. A pocos kilómetros de aquí se encuentra la famosa Laguna Negra, un lago glaciar rodeado de escarpados riscos y frondosos bosques. Este lugar se ha convertido en un símbolo de la región y es una visita obligada para quienes aprecian la belleza de la naturaleza salvaje.
Los aficionados al senderismo pueden dirigirse a la cima del Urbión, donde nace el río Duero y las vistas desde la cumbre son impresionantes. Quienes buscan rutas más tranquilas pueden elegir caminos hacia la Laguna Verde o el Pico Buey, desde donde se aprecian panorámicas de los valles y los bosques de Pinares. Durante todo el año, los bosques cercanos están llenos de vida: en primavera y verano se recolectan setas, en otoño se disfruta del follaje dorado y en invierno se aprecia la tranquilidad y el aire puro.
La vida en Vinuesa
El pueblo más cercano a la estación, Vinuesa, no es simplemente un punto en el mapa, sino un lugar con una personalidad única. Aquí se combinan la arquitectura tradicional, calles acogedoras y una infraestructura bien desarrollada. Vinuesa se ha convertido desde hace tiempo en un imán para turistas que buscan no solo la nieve, sino también una atmósfera auténtica. En la ciudad funcionan tiendas, cafés, hay hoteles e incluso pequeños museos dedicados a la historia de la región.
La vida aquí transcurre de manera pausada, pero nunca resulta aburrida: durante todo el año se celebran festivales, ferias y eventos deportivos. Los habitantes se sienten orgullosos de su legado y lo comparten gustosamente con los visitantes. Para muchos, Vinuesa se ha convertido en el lugar ideal para vivir: aquí es fácil encontrar el equilibrio entre trabajo, descanso y naturaleza. Además, la cercanía a Santa Inés hace que la ciudad sea especialmente atractiva para familias con niños y amantes de las actividades al aire libre.
Punto de Nieve Santa Inés no es solo una estación de esquí, sino un símbolo de cómo un lugar pequeño puede ofrecer grandes experiencias. Aquí se valora la tranquilidad, el recogimiento y el verdadero invierno, algo poco habitual en los grandes complejos turísticos. Para quienes buscan no kilómetros de pistas, sino ambiente y nuevas sensaciones, este rincón de Soria se convierte en todo un descubrimiento.
La estación de esquí Punto de Nieve Santa Inés nació a comienzos del siglo XXI y rápidamente se ganó la popularidad entre los habitantes de Soria y las regiones vecinas. Su principal característica es su tamaño compacto y su enfoque en el turismo familiar. En los últimos años, la estación ha pasado por varias fases de modernización: se han renovado los remontes, implementado tecnologías ecológicas y ampliadas las opciones para el aprendizaje tanto de niños como de adultos. Hoy en día, Santa Inés está considerada como uno de los lugares más seguros y acogedores para practicar deportes de invierno en España, y sus alrededores atraen no solo a esquiadores, sino también a quienes buscan la tranquilidad y el contacto con la naturaleza.












