
Совет управляющих Европейского центрального банка (Banco Central Europeo – BCE) в среду решил перейти к следующему этапу проекта “цифрового евро” (euro digital) – этапу подготовки к внедрению, который продлится два года после завершения “этапа исследований”, начавшегося в октябре 2021-года, — пишут Виктор Самес (Victor Zames) для издания «iЕstafeta» и Газета «El Comercio» (Испания, ссылки на источники внизу).Из BCE предупредили, что начало фазы подготовки ещё не является решением о “выпуске цифрового евро” и что BCE “не будет принимать это решение до тех пор, пока не завершится законодательный процесс в странах Евросоюза”.В свою очередь из Банка Испании пояснили, что электронный (цифровой) евро станет цифровой формой наличных денег, которую можно будет использовать для всех цифровых платежей по всей зоне евро.“Такой евро будет широко внедрён, бесплатен для базового использования и доступен как с подключением к Интернету, так и без него, что обеспечит высочайший уровень конфиденциальности и позволит пользователям немедленно осуществлять платежи в деньгах центрального банка”.Его можно использовать в операциях между отдельными лицами, в местах продаж, в электронной коммерции и при расчётах с государственными администрациями.
Эффективное внедрение цифрового евро произойдет не раньше 2026-года, что на самом деле является очень коротким периодом для всего для подобных проектов.
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido hoy pasar a la siguiente fase del proyecto de un euro digital, denominada fase de preparación, que tendrá una duración de dos años, tras haber completado la «fase investigación», que comenzó en octubre de 2021.«El comienzo de la fase de preparación no es una decisión sobre la emisión de un euro digital», recalca el BCE, ya que el Consejo de Gobierno de la institución «no considerará esta decisión hasta que el proceso legislativo de la Unión Europea haya concluido».
Lo que sí deja claro el BCE es que el euro digital sería ampliamente accesible para los ciudadanos y las empresas mediante su distribución por intermediarios supervisados, como las entidades de crédito.
El euro digital sería una forma digital de efectivo que podría utilizarse para todos los pagos digitales en toda la zona del euro. Sería ampliamente accesible, gratuito para uso básico y disponible con o sin conexión a Internet. Ofrecería el máximo nivel de privacidad y permitiría a los usuarios liquidar pagos de forma inmediata en dinero de banco central. Podría utilizarse en operaciones entre particulares, en los puntos de venta, en el comercio electrónico y con las Administraciones Públicas. Ningún instrumento de pago digital ofrece todas estas características. El euro digital colmaría esta laguna, subrayan desde el Banco de España.
Para evitar desplazamientos masivos desde los depósitos minoristas al BCE que afectaría a los bancos y a la economía, el banco central sopesa limitar a 3.000 euros el importe que los particulares podrán tener en euros digitales –está por definir cuánto se permitirá a las empresas y comercios–. Además, las cuentas en euros digitales podrían estar en los bancos para evitar impactos en la estabilidad financiera.
Un camino a recorrer para evitar que le coman el terreno las criptomonedas estables (conocidas como ‘stablecoins’) o quizás monedas digitales de otros bancos centrales. El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, insiste desde hace tiempo en que la Unión Europea «no puede quedarse de brazos cruzados» ante las monedas digitales privadas y extranjeras, ya que si se permite su uso generalizado para los pagos internacionales podría ponerse en entredicho el atractivo del euro y amenazar la soberanía monetaria del banco central y «su capacidad como prestamista de último recurso».
La implantación efectiva del euro digital no ocurrirá antes de 2026, que es un plazo en realidad muy corto para todo lo que hay que hacer.












