Shakira reclama que los viajes entre Miami y Barcelona no recaigan solo en Milan y Sasha. Su propuesta reserva a Piqué los desplazamientos durante las vacaciones más cortas.
El 6 de octubre de 2026, Shakira y Gerard Piqué se reunieron en la Ciudad de la Justicia de Barcelona para tratar la organización de las visitas a Milan y Sasha. La cantante quiere que el exfutbolista asuma parte de los viajes necesarios para mantener el contacto con sus hijos. Su propuesta no reduce el tiempo que pasan con su padre. Busca evitar vuelos transatlánticos breves y repetidos.
La petición se centra en los periodos de vacaciones de pocos días. En esas fechas, Piqué viajaría a Miami para encontrarse con sus hijos. Ellos permanecerían allí. El equipo de Shakira sostiene que así se evitarían cambios horarios y se protegerían durante más tiempo la rutina escolar, social y familiar de los menores.
El régimen acordado anteriormente ya contemplaba que Gerard Piqué realizara visitas regulares a sus hijos en Miami; la nueva petición busca modificar la organización práctica de esos encuentros, especialmente durante los descansos breves.
La cuestión está ahora en manos del Juzgado de Primera Instancia número 18 de Barcelona, especializado en familia. Las dos partes negociaron antes de la vista, pero no lograron cerrar un acuerdo. Ambos comparecieron personalmente el 6 de octubre ante el tribunal, según informó EFE.
El conflicto no trata sobre la existencia del régimen de visitas. Trata sobre la forma de organizar los viajes que lo hacen posible. La propuesta reparte entre los adultos la carga del transporte. Así, los niños no asumirían por sí solos los trayectos entre España y Estados Unidos.
Shakira y Piqué ratificaron en diciembre de 2022 el acuerdo de separación que permitió a la cantante trasladarse a Miami con sus hijos. Milan y Sasha viven allí con su madre desde abril de 2023. Casi cuatro años después de aquel acuerdo, la discusión se concentra en quién debe asumir el coste práctico de mantener la relación familiar a distancia. La cuestión es si viajarán los adultos o los menores entre ambos continentes.
El 6 de octubre de 2026 se celebró la vista para revisar el régimen de visitas, pero hasta ahora no se ha difundido una resolución judicial definitiva ni una posición pública de Piqué sobre la propuesta de Shakira.
La propuesta de Shakira pone el foco en la duración real de cada visita. Cuando las vacaciones son breves, un viaje de ida y vuelta entre Miami y Barcelona puede suponer cambios de horario para los niños. El tiempo disponible también puede quedar reducido por el propio desplazamiento. La alternativa trasladaría ese esfuerzo al progenitor que viaja a Miami y mantendría a los menores en su entorno habitual.
El caso reabre una disputa sobre la logística de las visitas, aunque la residencia de los hijos ya quedó pactada. El acuerdo de 2022 permitió la mudanza y fijó el marco de la relación con su padre. Aun así, las partes han vuelto al juzgado para revisar cómo se organizan los viajes. La información disponible no recoge una decisión definitiva sobre la propuesta de la cantante.
La dimensión pública de Shakira también forma parte del contexto. La artista tiene prevista una serie de doce conciertos en Madrid para 600.000 personas, según la cobertura anterior. En Barcelona, la disputa es otra. No trata de escenarios ni de agenda profesional. Trata de quién realiza los viajes y de cómo se protege la continuidad cotidiana de dos menores que viven en Miami.
Con los datos conocidos, la propuesta de Shakira pide repartir el esfuerzo. No solicita apartar a Piqué de la vida de sus hijos. El tribunal debe resolver una cuestión práctica dentro de un régimen ya acordado: cómo mantener las visitas sin convertir a Milan y Sasha en los principales responsables de los trayectos transatlánticos. Ese es el centro del procedimiento.