
Una nueva alternativa para jóvenes familias
Ante el continuo aumento de los precios del alquiler y las dificultades para obtener una hipoteca, en Irlanda gana popularidad un formato de vivienda poco habitual. Las mini casas sobre ruedas, construidas con materiales naturales, son cada vez más demandadas entre los jóvenes que buscan independencia y no quieren atarse a préstamos a largo plazo. Esta opción no solo reduce los gastos, sino que también permite librarse de la dependencia del mercado inmobiliario tradicional.
Tecnologías ecológicas y diseño moderno
El proyecto Tigín Tiny Homes se realiza en colaboración con la organización Common Knowledge, especializada en la enseñanza de técnicas de construcción con baja huella de carbono. Junto al productor de cáñamo Margent Farm, desarrollaron casas compactas de unos 20 metros cuadrados. En la construcción se utilizan paneles de fibra de cáñamo, aislamiento de corcho y linóleo natural. Gracias a esta combinación de materiales se logra una alta eficiencia energética y un impacto ambiental mínimo.
El espacio interior de la mini casa está distribuido en dos niveles. En la planta baja se encuentran el salón con ventana–banco, una pequeña cocina, baño con ducha y una zona destinada al almacenamiento o al trabajo. Las escaleras conducen al segundo nivel donde hay una amplia cama tipo altillo. Las grandes ventanas proporcionan buena iluminación natural y amplían visualmente el espacio, mientras que el baño compostero y el sistema eléctrico autónomo hacen que la vivienda sea lo más independiente posible.
Formación y acceso abierto a las tecnologías
En respuesta al incremento anual de los precios de la vivienda, que en Irlanda alcanza el 11%, los impulsores del proyecto apuestan por la formación. Common Knowledge organiza talleres donde los participantes aprenden carpintería, albañilería, soldadura y bioconstrucción. Esto permite a quienes lo deseen construir sus propias mini casas, utilizando planos abiertos y listas de materiales que la organización planea publicar en acceso libre.
El coste de una vivienda totalmente terminada ronda los 55 mil euros, pero al construirla uno mismo, los gastos pueden reducirse significativamente. Este enfoque permite a los jóvenes romper el ciclo del alquiler y acceder a una vivienda propia sin recurrir a grandes préstamos.
Perspectivas de desarrollo e impacto en el mercado
El proyecto Tigín Tiny Homes demuestra que la vivienda accesible y ecológica puede ser una realidad, y no un sueño imposible. Gracias a su movilidad y sencillez de diseño, estas casas son aptas tanto para residir temporal o permanentemente, como para usarse como casas de campo o de invitados. Los organizadores están convencidos de que el acceso abierto a la tecnología y los programas educativos ayudarán a extender esta experiencia a otros países de Europa.










