
El divorcio de Alice Campello y Álvaro Morata se convirtió en uno de los temas más comentados del mundo del espectáculo español a comienzos de 2026. Contra todo pronóstico, los ex cónyuges evitaron los escándalos públicos y eligieron mantener el respeto mutuo por el bienestar de sus hijos. Esta decisión sorprendió a muchos, considerando que la pareja compartía no solo diez años de vida en común, sino también cuatro hijos, varias mudanzas e intentos de salvar la relación tras su primera crisis.
La aparición de Alice en Madrid tras la confirmación oficial de la ruptura despertó una ola de interés entre los periodistas. Su tranquilidad y discreción resultaron inesperadas para quienes aguardaban declaraciones emotivas. A las preguntas sobre su vida privada, respondía con brevedad, sin esquivar el tema. Campello subrayó que entre ella y Morata persisten buenas relaciones y, lo más importante, un respeto mutuo necesario para la educación de sus hijos.
Drama familiar
La historia de esta pareja siempre estuvo bajo el foco del público. Tras la primera gran crisis en el verano de 2024, muchos desconfiaban de una posible reconciliación. Sin embargo, ya en enero de 2025, los esposos anunciaron su reencuentro y calificaron la decisión anterior como un error. Parecía que la crisis había quedado atrás y la familia recuperaba la armonía. Pero un año después quedó claro: las diferencias eran más profundas de lo que se pensaba.
En los últimos meses de convivencia, los rumores sobre problemas familiares solo crecían. La pareja pasó las fiestas por separado, algo que no pasó desapercibido para sus seguidores. Poco después, se supo que Morata había abandonado el hogar familiar y que la pareja iniciaba los trámites de divorcio. No obstante, ambos trataron de mantener sus asuntos personales en privado, algo poco común en el mundo de las celebridades.
Confesiones inesperadas
En una entrevista exclusiva, Alice habló por primera vez abiertamente sobre su relación actual con su exmarido. Destacó que la tranquilidad y el equilibrio interior son ahora lo más importante para ella. Al ser consultada sobre si lograron mantener la amistad, Campello respondió afirmativamente y recalcó que siempre respetará a Morata como padre de sus hijos. Además, lo describió como un ‘súper papá’ y confesó que todavía siente un gran cariño por él.
Esta postura sorprendió a muchos, ya que en situaciones similares suelen darse reproches mutuos. Sin embargo, Alice prefirió destacar los aspectos positivos de su exesposo, lo cual despertó el respeto incluso de los escépticos. Sus palabras sobre la importancia de la tranquilidad y el bienestar de los niños sonaron especialmente sinceras frente a los recientes rumores de posibles conflictos.
Segunda oportunidad
El intento de reconstruir la relación tras la primera separación no fue sencillo. La pareja prefería no hacer públicas las particularidades de su vida privada, pero sus apariciones conjuntas y las fotos con sus hijos hablaban por sí solas. Sin embargo, las discrepancias internas resultaron ser más fuertes. Según personas cercanas a ellos, ambos buscaron un punto de encuentro durante mucho tiempo, aunque finalmente decidieron poner fin a su relación de manera definitiva.
En enero de 2026, Morata confirmó que la segunda oportunidad no trajo el resultado esperado. Destacó que en su historia no hubo terceras personas y que la ruptura se debió exclusivamente a motivos personales. Este comunicado puso fin a una cadena de rumores y especulaciones que había acompañado a la pareja en los últimos meses.
La vida tras el divorcio
Actualmente, Alice y Álvaro se enfocan en la crianza de sus hijos y en sus propios proyectos. Campello está volcada en el desarrollo de su marca y mantiene el contacto con sus seguidores a través de las redes sociales. Morata continúa su carrera deportiva sin descuidar su papel de padre. Ambos evitan los conflictos públicos, lo que los distingue positivamente de muchas otras parejas famosas.
En la sociedad española, su ejemplo se debate como un modelo de separación civilizada. Muchos subrayan que la prioridad debe ser siempre el respeto y el cuidado hacia los hijos, incluso después de la ruptura. La historia de Alice y Álvaro sirve de recordatorio de que la felicidad personal no siempre responde a las expectativas de los demás, y que la verdadera madurez se muestra en la capacidad de mantener la dignidad en momentos difíciles.
Alice Campello es una modelo y empresaria italiana que alcanzó gran popularidad por su matrimonio con Álvaro Morata y su activa presencia en redes sociales. Durante los años que compartió con el futbolista, no solo se convirtió en madre de cuatro hijos, sino que también impulsó su propio negocio vinculado al mundo de la moda y la belleza. Su estilo de vida, su naturalidad y la capacidad de mantener la calma en los momentos difíciles han hecho de Alice una de las figuras más comentadas en los medios españoles. Incluso tras el divorcio, sigue inspirando a sus seguidores con su actitud ante la vida y la familia.











