
Carlo Ancelotti puede considerar el partido reciente como un éxito. A pesar de tratarse de un amistoso, la selección nacional de Brasil goleó a Corea del Sur por 5:0, reafirmando sus ambiciones para el próximo Mundial de 2026. Sin embargo, no solo el resultado, sino también el juego dejaron una impresión positiva en los aficionados.
Esa noche, los brasileños rindieron homenaje a Pelé con motivo de su 85º aniversario de nacimiento. Los jugadores saltaron al campo con un emblema conmemorativo y el cuerpo técnico apostó por un esquema ofensivo, poniendo especial énfasis en los jugadores del Real Madrid. El capitán Casemiro, actualmente en el Manchester United, apoyó la línea defensiva, en la que también jugaron Militão, Rodrygo y Vinicius. Pese a la táctica arriesgada, el equipo mostró gran cohesión, especialmente en la presión y los desplazamientos por el campo.
Desde el inicio, Vinicius y Rodrygo pusieron en peligro la portería rival, y ya en el minuto 13 Estevão abrió el marcador tras recibir un pase agudo de Rodrygo y la asistencia de Bruno Guimarães. Casemiro pudo haber ampliado la ventaja, pero su gol fue anulado por fuera de juego. Brasil mostró combinaciones rápidas y llegaba con facilidad al área coreana. En una de las jugadas, Vinicius asistió a Rodrygo en posición de remate, pero el portero salvó a su equipo.
El segundo gol llegó poco antes del descanso. Rodrygo, que regresaba a la selección tras una larga ausencia, aprovechó un pase de Casemiro y envió el balón al rincón lejano. Este gol fue el primero para él con la selección nacional desde septiembre de 2024.
Tras el descanso, los brasileños mantuvieron su dominio. Ya en el minuto 48, Estevão aprovechó un error del defensa y definió en el mano a mano. Un minuto después, Rodrygo firmó su doblete tras una rápida jugada en la que participaron Vinicius y Casemiro. Para Rodrygo es su octavo gol con la selección, y la última vez que marcó dos goles fue en enero en la Liga de Campeones.
En la segunda mitad, el ritmo del partido disminuyó ligeramente. Los surcoreanos lograron su primer disparo a portería recién en el minuto 66, pero no generó peligro. En el 77, Vinicius culminó una contra, superando al defensa y al portero, y estableció el marcador definitivo. Después cedió su puesto en el campo a Richarlison, pero se mostró satisfecho.
El equipo brasileño volvió a ofrecer un fútbol atractivo y los aficionados tienen motivos para el optimismo. La incógnita es si podrán mantener este nivel de juego en el futuro.












