
El equipo femenino de Barcelona empezó con seguridad la nueva edición del principal torneo europeo de clubes. En su primer partido de la fase de grupos, las españolas no dieron opciones a sus rivales de Múnich, cerrando el encuentro con un resultado de 7-1. Las catalanas tomaron la iniciativa desde los primeros minutos, impusieron un ritmo alto y prácticamente no permitieron ocasiones para la contra de sus oponentes.
Ya en el minuto cuatro, Alexia Putellas destacó con un disparo lejano, abriendo el marcador y marcando el tono para todo el partido. Poco después, Irene Paredes pudo ampliar la ventaja, pero su remate se estrelló en el poste. Sin embargo, Ewa Pajor, bien ubicada, aprovechó el rebote y aumentó la diferencia. El tercer gol llegó tras una jugada individual de Lina Brugts, que superó a la defensa rival y remató con precisión a portería.
Las visitantes alemanas lograron recortar distancias tras una combinación entre Bühl y Kett, pero ambos equipos se fueron al descanso con un marcador de 4-1 a favor de las locales, después de que Salma Paralluelo rematara un pase de Brugts justo antes del silbato.
En la segunda mitad, las españolas mantuvieron el control del partido sin bajar el ritmo. El conjunto alemán intentó cambiar el guion e incluso marcó un gol, pero fue anulado por fuera de juego. Poco después, Pajor firmó un doblete al aprovechar un preciso cabezazo de Putellas. Otro tanto de Paredes tampoco subió al marcador tras la revisión del VAR, ya que el balón había salido del campo antes de la asistencia de Aitana Bonmatí.
En la parte final del partido, el cuerpo técnico del Barcelona dio minutos de juego a Claudia Pina y Kika Nazareth, quienes regresaron tras sus lesiones. Pina se destacó con dos goles precisos: primero culminó una jugada individual de Vicky López y luego aprovechó un pase de Brugts tras un rebote de Mahmutovic. El marcador final de 7:1 subrayó la absoluta superioridad de las españolas en el campo y sus aspiraciones en la presente temporada de la Liga de Campeones.












