
A finales de 2025, el público español se vio sorprendido por una noticia sobre un romance que nadie esperaba. El reconocido entrenador de fútbol Quique Sánchez Flores y la modelo asturiana Blanca Romero, al parecer, se han convertido en la nueva pareja del momento. Los paparazzi ya los han fotografiado juntos: cenando, paseando e incluso en una fiesta de flamenco, donde su actitud no dejaba lugar a dudas sobre la complicidad y el cariño entre ellos.
La propia Blanca avivó los rumores al publicar en sus redes sociales un enigmático mensaje: «La vida cambia cuando la compartes con quien te impulsa hacia tus valores y no hacia tus complejos». Para el técnico, esta relación, que apenas comienza o quizás ya llevaba tiempo desarrollándose en secreto, es la primera que se hace pública desde 2022. Fue en ese año cuando terminó con su anterior pareja, Sol González, conocida también por su relación pasada con el alto ejecutivo de Air Europa Javier Hidalgo.
Quique y Sol se conocieron a principios de ese año. Se cruzaron gracias a su vecindad en la exclusiva zona de Pozuelo de Alarcón, uno de los municipios más ricos de España, donde la concentración de famosos por metro cuadrado es altísima. La pareja confirmó su relación apareciendo junta en los restaurantes más elegantes de la capital.
Sin embargo, antes de Sol, el entrenador mantuvo una larga y seria relación con la modelo y presentadora húngara Orsi Fehér. Su historia duró casi diez años. Se conocieron cuando Quique dirigía al club portugués Benfica y terminaron de forma tan discreta y silenciosa como vivieron juntos, sin escándalos mediáticos.
Pero en la vida de Kike Sánchez Flores hubo no solo romances sonados, sino también dos matrimonios oficiales. Por primera vez, el hijo de Carmen Flores se casó en 1992 con su antigua amiga Nuria Santos. Sin embargo, esa unión fue breve y no tuvieron hijos. Un par de años después conoció a la modelo valenciana Patricia Casanova, quien se convirtió en su segunda esposa y madre de sus cuatro hijos. Junto a ella, formó una gran y sólida familia durante más de veinte años.
La boda se celebró en la capilla de Santa Bárbara en Rocafort, Valencia. En esa época, Kike era lateral derecho del Real Madrid, lo que atrajo a numerosos curiosos y fotógrafos a la ceremonia. Se casó con la hija del presidente del Club Náutico de Valencia, lo que añadió un aire distinguido al evento. La imagen más esperada por los fotógrafos fue la llegada de la prima del novio, Lolita.
La madre de Kike, Carmen Flores, declaró a los periodistas: «Estoy muy feliz, después de un año tan difícil». Aquel 1995 estuvo marcado para el clan Flores por una doble tragedia: fallecieron su tía, la gran Lola Flores, y su primo Antonio. Debido al luto, Carmen asistió a la boda de su hijo vestida de negro, y otra prima, Rosario, ni siquiera pudo estar presente.
Entre los invitados a su segunda boda estaban sus compañeros de equipo: Míchel, Sanchís y Milla. Míchel bromeó en esa ocasión diciendo que la novia lucía mucho más guapa que el novio. Patricia llevaba un vestido de Juan Izquierdo, reconocido diseñador de la alta sociedad valenciana. De este matrimonio nacieron cuatro hijos —Pati, Kike, Jorge y Pablo—, pero la relación terminó años después. A pesar del divorcio, los exesposos mantienen una buena relación. Este verano, su única hija Pati se casó y fue precisamente Kike, como un padre cariñoso, quien la acompañó al altar.
Por cierto, Enrique “Kike” Sánchez Flores es una figura destacada del fútbol español. Nació en 1965 en Madrid, en el seno de una familia artística de renombre. Su madre es la cantante Carmen Flores, su tía es la legendaria Lola Flores, y sus primas son las cantantes Lolita y Rosario Flores. El propio Kike tuvo una exitosa carrera como futbolista, jugando para Valencia, Real Madrid y Zaragoza. Tras retirarse, también ha destacado como entrenador, dirigiendo equipos en España, Portugal, Inglaterra y los Emiratos Árabes Unidos.












