
Kylian Mbappé ha iniciado la nueva temporada con firmeza, mostrando una impresionante capacidad goleadora tanto con el club madrileño como con la selección nacional de Francia. Tras el reciente partido contra Azerbaiyán, su racha de goles consecutivos llegó a diez, lo que subraya su regularidad.
En el estadio Parc des Princes de París, los aficionados volvieron a ver a Mbappé liderando el ataque. En tándem con Ékitiké jugó con libertad, retrocediendo con frecuencia al centro del campo y generando ocasiones de peligro. Una de esas jugadas terminó en un gol espectacular: tras recibir un pase de Theo Hernández, Mbappé superó a varios defensores, combinó con un compañero y remató con precisión al ángulo lejano, inaugurando el marcador.
Ese gol se convirtió en uno de los más destacados de su trayectoria con la selección. En la presente temporada, el delantero ya suma 17 goles en todas las competiciones, y solo en un partido —ante el Mallorca— no logró anotar. En el resto de los encuentros con el Real Madrid y Francia ha marcado de forma constante.
Tras una etapa difícil con la selección hace un año, Mbappé ha recuperado su mejor nivel. Actualmente es el segundo máximo goleador en la historia del combinado francés, solo por detrás de Olivier Giroud. Le faltan cinco goles para igualar el récord, y en los próximos partidos tendrá la oportunidad de acercarse a ese logro.
Sin embargo, el final del partido contra Azerbaiyán no fue el mejor para Mbappé. Diez minutos antes del pitido final, se dirigió al cuerpo técnico para pedir el cambio tras sentir molestias. A pesar de intentar continuar, tuvo que dejar su lugar en el campo. Fue sustituido por Thauvin, quien de inmediato participó en una jugada decisiva.
Aficionados y expertos siguen de cerca el estado de salud del delantero. Francia tiene por delante partidos importantes y gran parte del éxito del equipo depende de la recuperación de Mbappé. En el Real Madrid también esperan su pronta vuelta, ya que es una pieza clave del equipo.











