
En el Parque Nacional de Niah, en la isla de Borneo, arqueólogos han descubierto un artefacto único: un diente humano que permaneció enterrado durante decenas de miles de años. El hallazgo tuvo lugar en la cueva Traders durante una amplia campaña de excavaciones realizada entre 2017 y 2019. Durante este periodo, los investigadores analizaron minuciosamente los estratos de sedimentos antiguos, utilizando técnicas modernas de datación para determinar con precisión la antigüedad de los restos encontrados.
La mayor sorpresa fue el hallazgo de un incisivo central entero de un adulto, encontrado en una capa formada hace aproximadamente entre 55.000 y 52.000 años. El análisis morfológico reveló que este diente no se asemeja a los restos de Homo sapiens conocidos por la ciencia. Sus dimensiones y características estructurales están fuera de los parámetros típicos del ser humano moderno, lo que generó un intenso debate entre los especialistas en paleoantropología.
Antiguos habitantes de Sundaland
Sundaland — una vasta región que incluía la actual Malasia, Indonesia y las islas circundantes — fue, durante el último Pleistoceno, punto de encuentro de diferentes especies humanas. Según las investigaciones más recientes, Homo sapiens llegó a esta zona no más tarde de hace entre 65.000 y 50.000 años, tal como lo corroboran hallazgos en Australia y en la cueva indonesia de Lida Ajer.
Sin embargo, en el sudeste asiático de aquella época también pudieron haber habitado otros representantes del género Homo. Los estudios genéticos de las poblaciones actuales sugieren un posible mestizaje de los sapiens con los denisovanos, así como con los enigmáticos “hobbits” (Homo floresiensis) de la isla de Flores y con los humanos enanos de Luzón (Homo luzonensis). El nuevo hallazgo en Kalimantán añade un misterio más: ¿a quién pertenecía este diente, a una especie desconocida o a una de las poblaciones arcaicas ya descritas?
Tecnologías y métodos
Para determinar la antigüedad del diente, los científicos emplearon varios métodos: análisis de radiocarbono, luminiscencia estimulada ópticamente y datación por uranio-torio. Este enfoque integral permitió establecer con gran precisión que la capa donde se encontró el incisivo se formó entre 55 y 52 mil años atrás.
Las características morfológicas del diente fueron cuidadosamente comparadas con colecciones de restos antiguos y modernos. Los resultados mostraron que, por varios parámetros, este incisivo se asemeja más a los humanos arcaicos del este de Asia que a los sapiens modernos. Destaca especialmente el tamaño de la corona, que supera notablemente los valores promedio para Homo sapiens, lo que podría indicar que pertenecía a una población o incluso especie diferente.
Contexto del hallazgo
La cueva de Traders es conocida desde hace tiempo por los arqueólogos como un lugar donde se encuentran vestigios de distintas épocas, desde el Paleolítico. Durante las últimas expediciones, allí se han hallado no solo restos humanos, sino también numerosos artefactos que evidencian una historia compleja de poblamiento en la región. Cada nuevo estrato revela detalles sobre la vida de los antiguos habitantes de Kalimantan, sus costumbres y su interacción con el entorno.
Paralelamente a los trabajos en Malasia, también se llevan a cabo intensas investigaciones en otras partes del Sudeste Asiático. Por ejemplo, en la cueva Tam Pa Ling, en Laos, se han encontrado fragmentos de cráneo y de tibia que podrían pertenecer a Homo sapiens primitivos que vivieron allí hace entre 70.000 y 86.000 años. Todos estos descubrimientos van configurando una nueva visión sobre las migraciones y la evolución humana en la región.
Importancia para la ciencia
El hallazgo de un diente de humano arcaico en Kalimantan podría cambiar la comprensión sobre el poblamiento del Sudeste Asiático. Si se confirma la hipótesis de que este descubrimiento pertenece a una población desconocida, los científicos tendrán que reconsiderar los escenarios de migración y los contactos entre distintas especies de Homo. Además, esto podría arrojar luz sobre episodios enigmáticos de mezcla genética que se observan en el ADN de los pobladores actuales de la región.
Mientras tanto, los especialistas continúan analizando la morfología y estructura interna del diente, así como buscando restos adicionales para obtener una visión más completa. Cada nueva pieza de información puede transformar nuestra perspectiva sobre la historia de la humanidad en el Sudeste Asiático.
Si no lo sabía, Darren Curnoe es un reconocido paleoantropólogo australiano y profesor de la Universidad de Western Sydney, especializado en el estudio de las antiguas poblaciones humanas de Asia y Australia. Su equipo ha realizado descubrimientos que han cambiado la visión científica sobre las migraciones y la evolución del Homo sapiens. En los últimos años, Curnoe colabora activamente con investigadores de Vietnam, China y Malasia, lo que permite llevar a cabo grandes proyectos interdisciplinarios en algunas de las regiones más remotas del planeta.












