
Experimentos con primates: cómo reaccionan los chimpancés ante datos contradictorios
En una serie de experimentos científicos, los investigadores descubrieron que los chimpancés no solo pueden sacar conclusiones a partir de indicios indirectos, sino que también son capaces de reconsiderar sus decisiones cuando se enfrentan a pruebas más contundentes. En los experimentos, se les pedía a los monos que eligieran una de varias cajas opacas, en una de las cuales había un trozo de manzana. Primero recibían una pista, luego otra, a veces contradictoria con la anterior. Tras esto, los primates podían cambiar su elección.
Las pruebas que se presentaban a los monos variaban en su grado de contundencia. Entre las más relevantes estaban las señales visuales o sonoras directas: por ejemplo, la posibilidad de ver la manzana a través de una ventana o escuchar un sonido característico al agitar la caja. Se consideraban menos significativos los indicios indirectos, como restos de comida cerca o el sonido de un objeto de madera en el interior.
Racionalidad en acción: cómo evalúan los primates la fuerza de las evidencias
En las dos primeras series de experimentos, a los monos se les mostraban dos cajas, presentando diferentes pruebas para cada una: primero fuertes, luego débiles, o al revés. Independientemente del orden, los chimpancés elegían con mayor frecuencia la caja con la evidencia más convincente. Esto indica que los animales pueden comparar y evaluar la fiabilidad de la información.
En el tercer experimento, la cantidad de cajas se incrementó a tres, y la única que contenía una pista evidente de la presencia de una manzana fue retirada. En esta situación, los primates preferían la caja que al menos ofrecía una pista indirecta. Esto demuestra la capacidad de los animales para comparar diferentes niveles de fiabilidad y elegir la opción más fundamentada.
Puesta a prueba la mentira: cómo reaccionan los chimpancés ante pistas falsas
En la cuarta serie de experimentos, a los monos se les mostraban varias veces pistas débiles, mientras que la pista fuerte aparecía sólo una vez. Incluso así, los primates optaban por la caja con la evidencia más sólida. En el quinto experimento, los investigadores intentaron engañar a los animales: en lugar de una manzana real, sacaban una imagen de la fruta de la caja. Ante esto, los chimpancés empezaron a prestar atención a otros indicios, como el sonido al sacudir la caja, eligiendo pruebas menos obvias pero más fiables.
Los resultados de los cinco experimentos demostraron que los chimpancés no sólo pueden recopilar y analizar información, sino también abandonar sus creencias previas si los nuevos datos resultan más convincentes. Los primates distinguen entre pruebas relevantes y secundarias y saben rectificar sus decisiones, un rasgo que antes se consideraba exclusivamente humano.
Metacognición animal: los nuevos hallazgos científicos
Los autores del estudio concluyeron que los chimpancés muestran indicios de metacognición, es decir, la capacidad de ser conscientes y analizar sus propios conocimientos. Los animales no solo actúan por instinto, sino que también son capaces de sopesar la información disponible, comparar hipótesis y revisar sus conclusiones. Este hallazgo cambia la percepción sobre las capacidades cognitivas de los primates y subraya su cercanía con los humanos en términos de pensamiento y toma de decisiones.
Los experimentos realizados demuestran que el pensamiento racional no es una característica exclusiva de los humanos. Los chimpancés muestran habilidad para analizar, comparar y modificar sus puntos de vista si los nuevos hechos resultan más convincentes que los anteriores. Esto abre nuevas perspectivas para el estudio de la inteligencia animal y su capacidad de aprendizaje.












