
Casi todos tenemos ese jersey de lana en el armario que, tras un lavado fallido o un centrifugado demasiado caliente, terminó pareciendo ropa para muñecas. Muchos han pasado por esto: la prenda pierde su forma, se pone rígida y, a veces, se encoge varias tallas. Pero incluso si parece que no hay solución, no hay motivo para desesperarse. Existe un método eficaz para devolverle al jersey su aspecto original, sin recurrir a la tintorería ni gastar dinero en ropa nueva.
El principal secreto es utilizar correctamente la plancha y el vapor. Este método no requiere productos especiales ni manipulaciones complicadas, y el resultado puede sorprender gratamente. Lo fundamental es actuar con cuidado y evitar los errores más habituales que pueden arruinar definitivamente tu prenda favorita.
Qué no se debe hacer
Antes de empezar a recuperar la forma de la prenda, es importante saber qué acciones están absolutamente contraindicadas para la lana. Primero, nunca debes planchar el jersey directamente: la suela caliente de la plancha puede dejar manchas brillantes en el tejido o incluso quemar las fibras. Segundo, no aumentes la temperatura con la esperanza de acelerar el proceso: la lana no tolera el calor excesivo y puede deformarse aún más.
Tampoco estires la tela con fuerza: las fibras pueden romperse o alargarse de manera desigual. Y, quizás lo más importante: después de tratar la prenda con vapor, no la pongas en la secadora. Eso echará a perder todo el esfuerzo y hará que el encogimiento sea aún mayor.
Instrucción paso a paso
Para devolverle al suéter su tamaño original, comienza humedeciéndolo. Una ligera humedad es clave: utiliza un pulverizador o moja la prenda suavemente debajo del grifo, luego exprime ligeramente para eliminar el exceso de agua. Extiende el suéter sobre una superficie plana—puede ser una mesa o el suelo cubierto con una toalla gruesa. Alisa la prenda con las manos, dándole su forma original.
Ajusta la plancha a la temperatura mínima y activa la función de vapor. Es fundamental colocar una tela de algodón o gasa entre la plancha y el suéter para proteger las fibras del calor excesivo. Trabaja por zonas: primero las mangas, luego los hombros y finalmente la parte principal. No presiones la plancha; simplemente pásala suavemente por la superficie, dejando salir el vapor. Al mismo tiempo, estira suavemente la tela con las manos para darle la forma deseada.
Etapa final
Después de aplicar el vapor, deja que el suéter se seque en posición horizontal. No lo cuelgues en perchas, ya que el peso de la humedad puede deformarlo y hacer que pierda su forma. Lo mejor es dejar la prenda sobre una toalla hasta que esté completamente seca. Este método ayuda a mantener la elasticidad de las fibras y previene nuevas deformaciones.
Si el resultado no es perfecto a la primera, puedes repetir el proceso después de unas horas. Lo más importante es no apresurarse ni estirar demasiado la prenda. La paciencia y el cuidado te permitirán devolverle a tu suéter favorito un buen aspecto.
Consejos útiles
Para evitar que la lana encoja, lave siempre las prendas de lana a mano o en el ciclo delicado, utilizando productos especiales. Evite los cambios bruscos de temperatura del agua y no retuerza las prendas. Tras el lavado, escurra suavemente el exceso de agua con una toalla y seque siempre en posición horizontal.
Si el jersey ya se ha encogido, no intente estirarlo cuando esté mojado sin vapor, ya que esto puede causar una deformación desigual y pérdida de forma. El uso de vapor y un tratamiento suave es la mejor manera de devolverle su aspecto original sin dañar el tejido.
Si no lo sabía, La Ordenatriz es una bloguera española muy popular y experta en el hogar, cuyos consejos sobre el cuidado de la ropa y la vida doméstica gozan de gran popularidad en España. Sus recomendaciones suelen hacerse virales por su sencillez y eficacia. En los últimos años, ha ayudado a miles de personas a conservar sus prendas favoritas y ahorrar en compras. Sus trucos se discuten regularmente en los medios españoles y en las redes sociales.












