
La emisión televisiva del popular programa «Vamos a ver» se convirtió en un auténtico campo de batalla cuando uno de sus colaboradores clave, Alessandro Lequio, adoptó una postura sorprendentemente firme. En lugar de participar en el debate sobre un tema candente relacionado con su persona, el italiano se negó de forma tajante a entrar en la polémica. Rompió con el guion habitual del show al pedir la palabra únicamente al final, lo que provocó la clara molestia de la presentadora Patricia Pardo y dejó al equipo desconcertado.
La tensión en el estudio fue provocada por una reciente entrevista de la exnovia de Lequio, Sonia Moldes, en otro programa de televisión. En ella, se lanzaron graves acusaciones: supuestamente, el aristócrata en su día intentó beneficiarse económicamente vendiendo fotos íntimas junto a Eugenia Martínez de Irujo. Sin embargo, la propia duquesa de Montoro reaccionó a la noticia con absoluta indiferencia, dejando claro que no le afecta en lo más mínimo. Lequio, por su parte, consideró suficiente pedirle brevemente disculpas a Eugenia por haber hecho que su nombre se viera involucrado en esta “historia sucia”, como él mismo la calificó.
Sin embargo, Patricia Pardo no estaba dispuesta a ceder fácilmente y trató de profundizar en el tema, pero se encontró con una barrera. Lequio cortó la conversación afirmando que su postura, expresada el día anterior, era definitiva y no estaba abierta a debate. Su tono desafiante no incomodó a la presentadora, quien replicó que no compartía su opinión. Tras esto, Lequio guardó silencio, dejando que otros invitados intervinieran. El intento de Pardo de provocarlo con la frase «Qué callado estás hoy, Alessandro» desembocó en una confrontación abierta.
El italiano puso a la presentadora en su sitio de manera tajante, subrayando que su papel en el programa es opinar, no someterse a interrogatorios. Añadió que, si en ocasiones responde a preguntas, debe interpretarse como un gesto de cortesía y no como una obligación. Haciendo referencia a sus treinta años de experiencia en televisión, dejó claro que se ha ganado el estatus de experto, no de blanco para críticas. Ante esto, Pardo le contradijo con lógica: «Excepto cuando el protagonista de las noticias eres tú, querido. ¿Qué hacemos? ¿No te hacemos preguntas?». Pero ni ese argumento logró que Lequio cambiara su firme postura.












