
El final de casi veinte años de historia del dúo musical Andy y Lucas, en lugar de convertirse en un cierre bonito, se ha transformado en una sucesión de rumores escandalosos y malentendidos mutuos. La gira de despedida, titulada «Nuestros últimos acordes», concluyó el 10 de octubre en el Palacio de Vistalegre de Madrid, pero en el ambiente quedó una sensación de tensión en lugar de nostalgia. Apenas nueve días después del último concierto, Andy Morales anunció el inicio de su carrera en solitario, lo que avivó aún más las especulaciones sobre un serio distanciamiento con su excompañero, Lucas González.
Los rumores sobre un enfrentamiento físico entre los artistas comenzaron hace varios meses. Entonces se filtró la información de que Andy supuestamente sufrió lesiones tras una discusión en el camerino. Los músicos se apresuraron a desmentir estas versiones, calificándolas de malentendidos. Sin embargo, una reciente emisión del programa televisivo «Fiesta» volvió a poner el tema sobre la mesa, presentando nuevos testimonios e incluso fotografías de las supuestas heridas. Los periodistas mostraron imágenes que, según ellos, demostrarían el hecho de la agresión.
La reacción de Andy Morales al reportaje televisivo no se hizo esperar. Durante la emisión de otro programa, «¡Vaya fama!», donde se debatía este conflicto, el cantante publicó un breve mensaje en su cuenta de Instagram. En él rechazó tajantemente todas las acusaciones contra su excompañero, afirmando que la información era falsa y que Lucas nunca lo tocó. Esta publicación, directa y concisa, pretendía aparentemente poner fin a los rumores. Sin embargo, para sorpresa de todos, a los pocos minutos el mensaje fue eliminado, lo que desató una nueva oleada de preguntas y dudas tanto entre los seguidores como en la prensa.
Lucas González, por su parte, mantiene silencio público. Según informaron en el mismo programa, él se negó a hacer comentarios. No obstante, personas cercanas a su entorno insinuaron que tiene intención de «defenderse donde corresponda», lo que muchos interpretaron como una posible acción judicial. Este misterio no hace más que complicar una situación ya de por sí confusa.
La figura central en el nuevo giro del escándalo fue la reportera Arabella Otero. En el programa «Fiesta», contó que mantuvo una conversación de tres horas con Andy Morales. Según sus palabras, el artista no solo confirmó el incidente de la pelea, sino que también le mostró fotos de su pierna lesionada. Otero precisó que el altercado ocurrió en el camerino antes de uno de los conciertos y que, tras el enfrentamiento, Andy tuvo que acudir al hospital de la ciudad de Mérida. Además, la periodista transmitió la preocupación del cantante por el comportamiento de su excompañero y mencionó asuntos financieros pendientes relacionados con el último concierto del dúo.












