
En los últimos años, el interés por los interiores de las casas de famosos no ha disminuido, pero el salón de Drew Scott y Linda Phan en Los Ángeles se ha convertido en una verdadera revelación para los amantes del diseño. Esta vivienda no solo refleja el gusto de sus propietarios, sino que muestra cómo es posible combinar estética, confort y funcionalidad en un solo espacio, sin sacrificar ningún aspecto. En una época en la que muchos buscan la versatilidad y la practicidad, soluciones como estas se convierten en referencia para quienes desean crear un ambiente realmente acogedor y lleno de vida.
Desde el primer vistazo queda claro: aquí no hay lugar para los elementos casuales. La zona de entrada recibe a los visitantes con una composición cuidadosamente diseñada: molduras clásicas, una puerta arqueada en un tono profundo y una iluminación planeada al detalle marcan desde el principio la pauta en toda la casa. No se trata solo de un recibidor, sino de un puente visual entre el pasado y el presente, donde cada elemento aporta a la atmósfera de calidez y una sutil elegancia. Este enfoque distingue de inmediato la vivienda de los interiores americanos habituales, dominados muchas veces por el clasicismo estricto o el minimalismo ultramoderno.
El salón, como espacio central, destaca por la armonía entre las tendencias modernas y guiños a la época mid-century. Aquí no hay lugar para la frialdad estéril; al contrario, los cálidos tonos de la madera, elementos vintage y formas minimalistas crean una atmósfera acogedora donde apetece quedarse. Se ha prestado especial atención a la combinación de texturas: tejidos suaves, sillones de terciopelo en un verde intenso y detalles metálicos en las mesas de centro componen una estancia sofisticada pero sin excesos. En este espacio es fácil imaginar tanto animadas veladas familiares como tranquilos momentos de recogimiento.
Luz y amplitud
Una de las principales características del salón son los enormes ventanales, que inundan la estancia de luz natural. Gracias a ello, el interior resulta aún más amplio y luminoso, y la paleta de tonos neutros —beige, gris y blanco— acentúa aún más esa sensación. Es importante destacar que, pese a la abundancia de luz y la amplitud del espacio, la atmósfera sigue siendo íntima y acogedora, algo poco frecuente en las viviendas modernas de planta abierta.
El mobiliario ha sido seleccionado cuidando cada detalle: los amplios sofás invitan al relax y los sillones de terciopelo aportan un toque vibrante sin romper la armonía general. Las mesas metálicas doradas suman una nota de lujo, pero sin restar protagonismo al conjunto. Toda la disposición está pensada para que cada elemento tenga su lugar y el espacio permanezca abierto y ligero, preparado para la vida cotidiana.
La funcionalidad es igual de importante: a pesar de los detalles de diseño, el salón sigue siendo cómodo para el uso diario. No hay objetos de más y cada elemento cumple su función, ya sea como espacio de almacenamiento, área de descanso o acento decorativo. Incluso la presencia de juguetes infantiles no rompe el concepto general, sino que resalta que la casa está hecha para vivirla, no solo para sesiones de fotos.
Zona de comedor y cocina
El salón se integra de forma natural con el comedor y la cocina, algo habitual en las casas modernas americanas. Una gran mesa de comedor de madera oscura, sillas claras y una espectacular lámpara dorada crean una zona especial para cenas familiares y reuniones con amigos. Aquí no hay ostentación, pero cada detalle está cuidadosamente pensado, desde los textiles hasta la iluminación.
La cocina, situada al fondo del espacio abierto, impresiona por su practicidad y estética. Los muebles claros, la isla central y un gran ventanal arqueado convierten este lugar no solo en un espacio cómodo para cocinar, sino también en un ambiente ideal para encuentros informales. Toda la disposición busca el máximo confort: es fácil moverse, conversar y encargarse de las tareas diarias sin sentirse limitado por un interior tradicional.
Se ha prestado especial atención a los detalles: las paredes exhiben obras de arte de gran formato, fotografías y elementos decorativos cuidadosamente seleccionados. A pesar de la presencia de niños, el interior no pierde su carácter propio; al contrario, una ligera despreocupación en la disposición de los objetos aporta calidez y resalta el ambiente familiar del hogar.
Detalles que marcan la diferencia
En la casa de Drew Scott y Linda Phan no hay lugar para lo casual. Cada pieza, desde los sofás robustos hasta las delicadas mesas auxiliares, ha sido elegida pensando no solo en la estética, sino también en la funcionalidad. Incluso la chimenea, de diseño moderno, se convierte en mucho más que un elemento decorativo: es el verdadero punto de encuentro de la familia. Al anochecer, todos se reúnen aquí para comentar el día o simplemente disfrutar del silencio.
El interior no está recargado de accesorios, pero cada uno tiene su propia historia. Cuadros, fotografías, cojines decorativos: todo contribuye a una sensación de completitud y calidez. Es significativo que, incluso con niños, la casa no se convierte en un espacio caótico: el orden se mantiene de manera sencilla y el ambiente sigue siendo cálido y acogedor.
Esta forma de entender la decoración está ganando adeptos entre quienes valoran no solo la belleza, sino también la comodidad. En la casa de Drew y Linda no hay lugar para lujos ostentosos; aquí reina la atmósfera de un verdadero hogar familiar, donde todos pueden sentirse a gusto.
Drew Scott es un reconocido presentador de televisión, diseñador y empresario canadiense, famoso por el proyecto Property Brothers. Junto a su hermano Jonathan, ayuda a personas de todo el mundo a transformar casas comunes en espacios modernos y funcionales. Linda Phan, su esposa, también participa activamente en la creación de interiores e inspira a los seguidores con su sentido del estilo. Su hogar en Los Ángeles se ha convertido no solo en un refugio familiar, sino también en un referente para los amantes del diseño contemporáneo, donde la armonía, la calidez y la practicidad se combinan con personalidad y soluciones audaces.












