
La tarde del sábado 18 de octubre en Sanlúcar de Barrameda se vivió de manera especialmente solemne. Toda Andalucía parecía contener la respiración a la espera de un acontecimiento que uniría a dos familias reconocidas y reuniría a las figuras más destacadas del periodismo y la cultura española. En el centro de todas las miradas estaba Mariló Montero, quien dejó el delantal de concursante de un programa culinario para lucir un elegante atuendo de madrina. Hoy desempeñaba su papel principal: acompañar al altar a su hijo mayor, Alberto Herrera.
Para esta jornada tan significativa, la presentadora eligió un look que, sin duda, seguirá siendo tema de debate entre los críticos de moda. Su vestido, en tonos de azul marino y turquesa, simulaba un sofisticado conjunto de dos piezas. La falda recta y una ligera capa que aportaba fluidez al conjunto, armonizaban con un escote en V que dejaba ver discretamente un collar de diamantes. El tejido drapeado y las mangas tres cuartos culminaban un look complejo pero equilibrado. El conjunto se completó con zapatos verdes de tacón alto y un clutch metálico, mientras el cabello recogido en una coleta baja aportaba un toque de elegancia relajada.
Justo al mediodía, cuando la histórica iglesia de Nuestra Señora de la Caridad se llenó de invitados, comenzó la ceremonia. Mariló, radiante y visiblemente emocionada, ocupó un lugar de honor junto a su exesposo, Carlos Herrera. Su antiguo divorcio no fue un obstáculo para compartir juntos la alegría por su hijo. Ambos presenciaron cómo Alberto pronunciaba el voto de fidelidad a su elegida, Blanca Llandres. La novia, psicóloga sevillana con sólidos lazos en el mundo artístico, es sobrina del cantante José Manuel Soto y prima de Lourdes Montes. Estuvo rodeada del apoyo de sus padres y numerosos amigos.
La historia de amor de Alberto y Blanca se desarrolló lejos de los flashes de las cámaras. Su larga amistad se transformó de manera discreta en un sentimiento profundo en pocos meses. El punto culminante del romance fue la propuesta de matrimonio que Alberto le hizo durante un viaje romántico por la Toscana en junio de este año. Poco después, la pareja compartió otra noticia feliz: esperan a su primer hijo, a quien llamarán Marcos. El propio futuro padre lo anunció en directo durante su programa en la radio COPE, sin ocultar la emoción, mientras su madre celebraba la próxima llegada del bebé en un programa de televisión.
La ceremonia nupcial en uno de los templos más emblemáticos de Sanlúcar atrajo la atención no solo de los invitados, sino también de los vecinos y de la prensa. Tras pronunciar los esperados “sí, quiero”, los asistentes se trasladaron a la cercana finca Finca Marbella, propiedad de la periodista Teresa de la Cierva, donde les esperaba un almuerzo festivo. Este lugar pintoresco, con sus jardines interminables y su ambiente de cuento de hadas, fue el escenario perfecto para una velada llena de brindis, música y emotivos reencuentros.
Los últimos meses han sido todo un maratón para Mariló Montero: grabaciones en un popular programa culinario, su participación en otros espacios televisivos y, por supuesto, los preparativos de la boda. Pero hoy todo eso quedó en segundo plano. Según personas cercanas, ver a su hijo formar su propia familia ha sido uno de los momentos más emotivos de su vida. La boda de Alberto y Blanca, sin duda, marcará la crónica social del año, pero el principal símbolo será la imagen de una madre feliz entregando a su hijo en manos de la mujer que ama ante el altar.












