
En un mundo donde las luces de los focos suelen deslumbrar, existen historias de amor que crecen a la suave sombra de esa luz, convirtiéndose en el pilar de grandes talentos. Así es la historia de Rosario Flores y su esposo, Pedro Manuel Lazaga. Él no es solo el marido de la reconocida artista, sino su principal aliado, compañero creativo y la persona con la que encontró la felicidad tan esperada tras una serie de romances tan sonados como fugaces.
Sus caminos se cruzaron en 2001 durante el rodaje de la icónica película de Pedro Almodóvar, «Hable con ella». Rosario, hija de las leyendas Lola Flores y Antonio González «El Pescaílla», regresaba a la gran pantalla, mientras Pedro Manuel era el asistente de dirección, su mano derecha. Fue una chispa instantánea; la propia artista contaba luego con entusiasmo que el rodaje era simplemente divino. Ahora está claro que había una razón concreta para ese entusiasmo. Su romance, nacido bajo el objetivo de las cámaras, pronto se convirtió en un profundo sentimiento.
Cinco años después, en 2006, la pareja celebró una boda discreta en su casa en Saoré, en la provincia de Cádiz. Este lugar se convirtió en su refugio personal, un escape del bullicio de la vida en la capital. Poco después nació su hijo, Pedro Antonio, quien parece haber heredado el talento de sus padres. Hoy comparte escenario con su madre como percusionista y domina la guitarra con virtuosismo. Además, el joven continúa la unión de grandes dinastías artísticas: su pareja es Lucía Cepeda Molina, hija de la cantante Alba Molina y nieta de dos figuras icónicas del nuevo flamenco, Lole y Manuel.
Sin embargo, reducir el papel de Pedro Manuel Lasaga simplemente al de «esposo de Rosario Flores» sería un grave error. Su trayectoria profesional es igualmente destacada. Es él quien dirige la mayoría de los videoclips de su esposa, creando el lenguaje visual de su música. Pero su talento va mucho más allá del trabajo familiar. Lasaga ha contribuido en superproducciones de Hollywood de Ridley Scott rodadas en España, como «1492: La conquista del paraíso» y «El reino de los cielos». Su nombre también figura en los créditos de uno de los grandes proyectos televisivos de la actualidad: la serie «Game of Thrones» de HBO.
El talento cinematográfico de Pedro Manuel está en su sangre. Es hijo del célebre director Pedro Lazaga, quien dejó una huella colosal en la historia del cine español. Lazaga padre fue un maestro de la comedia, regalando al público casi toda la filmografía del gran Paco Martínez Soria y rodando las películas más taquilleras con Alfredo Landa, que dieron origen a todo un fenómeno cultural conocido como el ‘landismo’. Trabajó con iconos de la época, desde Concha Velasco hasta Tony Leblanc, e incluso llegó a participar en el atrevido cine del periodo ‘destape’ tras la caída de la dictadura. La muerte lo sorprendió en 1979, cuando su hijo Pedro Manuel aún era un adolescente, pero su legado y la pasión por el cine, evidentemente, se transmitieron sin error.












