
En uno de los eventos más emblemáticos del año, la recepción en honor a los galardonados con el Premio Princesa de Asturias, la reina Letizia volvió a demostrar su impecable sentido del estilo y su compromiso con el apoyo a las marcas nacionales. Para esta ocasión, eligió un traje gris de Mango ya conocido por el público, compuesto por una americana cruzada y pantalones ligeramente acampanados. Este atuendo, elegante y a la vez accesible, lo completó con sobrios accesorios negros y un bolso de Carolina Herrera, creando un conjunto armonioso en sintonía con los looks de sus hijas.
Sin embargo, el principal punto de atención para los expertos en moda no fue el vestuario, sino unos delicados pendientes. La reina optó por una joya de Bárbara Goenaga Joyería, firma fundada por la reconocida actriz y diseñadora de San Sebastián. Este gesto fue otra muestra de la cuidada y minuciosa atención con la que la reina construye su imagen pública, donde cada detalle tiene un significado concreto.
Barbara Goenaga, quien inició su carrera en la joyería en 2014, ha logrado consolidarse en el competitivo mundo de las piezas de autor. Su filosofía se basa en crear joyas a mano en España, con un enfoque en la ética y la sostenibilidad. La marca ofrece a la mujer contemporánea piezas que combinan la pureza geométrica de las líneas con el minimalismo. Las colecciones, elaboradas en oro, diamantes y piedras naturales, están pensadas para personas activas y sofisticadas que valoran la versatilidad: estas joyas son adecuadas tanto para eventos formales como para el día a día.
Para la recepción en Oviedo, la reina Letizia eligió uno de los modelos emblemáticos de la marca: los pendientes «Rayo Iconic Black & Rose». Esta joya, pequeña pero impactante, en forma de rayo está hecha de oro rosa de 18 quilates e incrustada con diamantes negros tallados a mano. El precio de este refinado par en el sitio web oficial de la firma es de 750 euros. La elección de esta pieza no es casual: resalta el gusto de la reina por el arte joyero contemporáneo y su deseo de dar a conocer nuevos talentos al gran público.
Este tipo de decisiones estilísticas se ha convertido ya en la seña de identidad de la reina Letizia. Ella utiliza de manera constante su popularidad para impulsar a los talentos españoles en el panorama internacional. Gracias a su apoyo, muchas marcas locales y pequeños talleres han alcanzado reconocimiento mundial. Ahora Bárbara Goenaga se suma a la lista de diseñadores a quienes la reina ha prestado un inestimable servicio, transformando una simple elección de accesorio en una poderosa declaración de respaldo a la producción nacional, las tradiciones artesanales y el emprendimiento femenino.











