
La reina de los Países Bajos, Máxima, volvió a demostrar su refinado sentido del estilo durante una visita de trabajo a Zaandstad el 15 de octubre de 2025. Junto al secretario de Estado de Participación e Integración, Jurgen Nobel, participó en un evento dedicado al pacto “Zaandam-Oost 2024-2044”. Esta iniciativa busca ampliar las oportunidades de desarrollo, especialmente para los jóvenes. Su aparición se produjo apenas un día después de su visita a Houten, donde la reina supo transformar uno de sus conjuntos más sobrios del año, al lucir en el pecho dos grandes broches de cristal en forma de flor que captaron de inmediato la atención general.
Para su reciente aparición, Máxima apostó por el tweed, un material que nunca pasa de moda. Esta tela goza de especial predilección entre iconos de estilo como Carolina de Mónaco y su hija, Charlotte Casiraghi. Tampoco es ajena al tweed la reina Letizia, quien eligió un vestido de esta lana resistente para la celebración del Día Nacional de España el 12 de octubre. Sin embargo, para la reina de los Países Bajos esta elección fue no solo una muestra de estilo, sino también un compromiso con los principios de sostenibilidad. En lugar de adquirir un nuevo conjunto, optó por recurrir nuevamente a su propio armario.
El centro de atención fue su famoso vestido de tweed en tonos negro, blanco y ocre de Oscar de la Renta. Esta creación de la casa de moda fundada por el inolvidable diseñador está adornada con una hilera de delicados botones dorados y presenta un llamativo fleco sin rematar en los puños, bolsillos y el bajo de la falda. Curiosamente, no es la primera vez que la reina lo luce en público. Lo ha llevado en dos ocasiones previas, siempre en la temporada de otoño. El vestido debutó el 8 de noviembre de 2021. Después, Máxima lo eligió para la mesa redonda del Consejo Asesor Europeo de Mastercard el 27 de octubre de 2023 y para la recepción de los participantes del 35º Congreso Planetario de la ASE en el Palacio Real el 1 de octubre de 2024.
Máxima complementa magistralmente este conjunto de tweed tricolor, habitualmente resaltando la cintura con un fino cinturón metálico dorado. Este sencillo detalle realza visualmente su figura, haciéndola aún más elegante. En esta ocasión, decidió aportar un toque de audacia al look, cambiando los clásicos zapatos por altas botas negras arrugadas, conocidas como “slouchy”. Por cierto, este tipo de calzado también es muy apreciado por sus hijas, las princesas Alexia y Ariane. El estilismo se completó con unos pendientes vintage de la marca argentina Mercedes Robirosa. Este accesorio, inspirado en los años 80, está compuesto por tres aros dorados con una perla en el centro de cada uno. La reina los llevó por primera vez el 23 de febrero de 2023 y, desde entonces, han formado parte de sus looks en ocho ocasiones, incluida la visita a Chequia en junio de 2025.
Al analizar las apariciones de la reina Máxima en otoño, resulta imposible no notar su sorprendente flexibilidad estilística. Se adapta con facilidad a roles completamente distintos, ya sea en Nueva York, Luxemburgo o Francia. Este auténtico maratón de moda pone de manifiesto su capacidad para pasar de conjuntos clásicos a opciones más audaces y llamativas. Por ejemplo, en Francia lució un elegante atuendo blanco con perlas, mientras que en el banquete solemne en Luxemburgo con motivo de la coronación del gran duque Guillaume deslumbró con un inolvidable vestido de noche azul. Según los expertos, su impecable buen gusto y disposición a experimentar la convierten en una de las figuras más destacadas de la escena fashion mundial.












