
En 2026, el mercado español de vehículos eléctricos se enfrentó a una nueva realidad: el programa estatal Auto+ cambió por completo el enfoque de la distribución de subvenciones para la compra de transporte ecológico. Ahora, no todos los interesados podrán optar al pago máximo: las reglas se han endurecido y los criterios son más complejos. Para muchas familias y empresas, esto significa la necesidad de calcular detalladamente la rentabilidad antes de adquirir un automóvil nuevo.
En lugar del esquema anterior, donde el importe de la ayuda era fijo, Auto+ propone un sistema flexible donde la cuantía depende de tres factores: el tipo de motor, el precio del vehículo y el lugar de fabricación. Según las autoridades, este enfoque debe fomentar no solo la adopción de vehículos eléctricos, sino también apoyar a los fabricantes europeos y hacer que el mercado sea más transparente.
Criterios de selección
La principal característica de Auto+ es el principio de “eléctrico, eficiente, europeo”. Solo los vehículos que cumplan estos tres requisitos podrán acceder al pago máximo. Para los turismos (categoría M1, hasta 9 plazas) el límite superior es de 4.500 euros, para vehículos comerciales ligeros y furgonetas (N1, hasta 3,5 toneladas) — 5.000 euros. Motocicletas y cuadriciclos reciben menos: 1.100 y 1.500 euros respectivamente.
Sin embargo, no todo es tan sencillo. Los coches eléctricos y los híbridos se evalúan de forma distinta: los modelos totalmente eléctricos reciben el 50% de la cantidad máxima solo por el tipo de motor, mientras que los híbridos apenas obtienen el 25%. El siguiente paso es el análisis del precio. Si el precio del turismo no supera los 35.000 euros (sin impuestos y con descuentos aplicados), se añade otro 25% al incentivo. Si el precio es superior, pero no excede los 45.000 euros, la bonificación baja al 15%. Los vehículos costosos que superan estos límites quedan automáticamente excluidos del programa.
Producción en Europa
El tercer factor clave es el lugar de ensamblaje. Solo los automóviles ensamblados y completados íntegramente en territorio de la Unión Europea pueden recibir un 15% adicional de la cantidad máxima. Si parte de la batería también se fabrica en Europa, se suma otro 10% al incentivo. Así, el apoyo no solo está orientado a la ecología, sino también al desarrollo de la industria europea.
Esta medida ha generado opiniones divididas entre los compradores. Por un lado, protege el mercado interno y los puestos de trabajo. Por otro, limita la elección, especialmente para quienes prefieren marcas asiáticas. Sin embargo, las autoridades confían en que este enfoque acelerará la localización de la producción y fortalecerá la competitividad de las fábricas europeas.
Ejemplos de cálculo
Para comprender cómo funciona el nuevo sistema, conviene analizar casos concretos. Por ejemplo, el popular Renault 5 E-Tech, completamente eléctrico y ensamblado en Europa, recibe la ayuda máxima de 4.500 euros para un precio inferior a 35.000 euros: la mitad del importe corresponde al tipo de motor, una cuarta parte al precio asequible y otra cuarta parte a la fabricación europea.
Si tomamos el Ford Kuga PHEV, un vehículo híbrido también fabricado en la UE y con un precio inferior a 35.000 euros, la ayuda será de 3.375 euros. Aquí se otorga un 25% por la motorización híbrida, un 25% por el precio y otro 25% por el ensamblaje europeo. Los porcentajes restantes no se consideran, ya que los híbridos no pueden aspirar al importe total de la subvención.
Restricciones y excepciones
La situación cambia si el coche se fabrica fuera de Europa o cuesta más. Un coche eléctrico proveniente de China y cuyo precio se sitúa entre 35.000 y 45.000 euros recibirá solo 2.925 euros: 50% por el tipo de motor y 15% por el precio. Como no se ensambla en Europa, no obtiene porcentaje adicional alguno. Para los híbridos con estas mismas condiciones, la ayuda baja a 1.800 euros.
Para motos y cuadriciclos existen sus propios límites: el precio máximo para recibir la subvención es de 10.000 euros. Para furgonetas y cuadriciclos no hay tope superior, lo que abre nuevas oportunidades para pequeñas empresas y explotaciones agrícolas.
Impacto en el mercado
La introducción de Auto+ ya ha modificado la estructura de la demanda. Las marcas europeas han obtenido una ventaja significativa, y los compradores prestan más atención a los detalles de equipamiento y al origen del vehículo. Algunos concesionarios señalan un aumento del interés por modelos que antes no eran populares, pero que ahora encajan perfectamente en las condiciones del programa.
Sin embargo, parte de los compradores está decepcionada: no todos los modelos deseados cumplen con las nuevas normas. Esto afecta especialmente a las marcas premium y a los vehículos de alto precio, que ahora no pueden contar con el apoyo estatal. Como resultado, el mercado se vuelve más segmentado y la competencia entre los fabricantes se intensifica.
El programa Auto+ no es solo una medida financiera, sino una herramienta que moldea el futuro del parque automovilístico español. Obliga a replantear los enfoques habituales en la elección de transporte y estimula el desarrollo de la producción local. En los próximos años se esperan más cambios, ya que el mercado de coches eléctricos sigue creciendo y las exigencias de sostenibilidad y eficiencia se vuelven más estrictas.
Auto+ es una iniciativa gubernamental lanzada en España en 2026 para apoyar a los compradores de vehículos eléctricos e híbridos. El programa reemplazó a MOVES III y se distingue por un sistema de cálculo de ayudas más complejo, que tiene en cuenta el tipo de motor, el precio y el lugar de fabricación del vehículo. Su objetivo es acelerar la transición hacia un transporte más ecológico, respaldar a los fabricantes europeos y aportar mayor transparencia al mercado. Con las nuevas normas, las marcas españolas y europeas obtienen ventajas adicionales, mientras que los compradores reciben incentivos para optar por modelos más accesibles y sostenibles.












