
En España continúa un intenso debate sobre el acceso a la vivienda, y el exlíder de Ciudadanos, Albert Rivera, vuelve a estar en el centro de la atención. En una entrevista reciente, criticó duramente la política fiscal que, en su opinión, encarece artificialmente el precio de pisos y casas. Rivera sostiene que la carga tributaria se ha convertido en el principal obstáculo para millones de españoles que sueñan con tener una vivienda propia.
Según el político, el Estado ha convertido el mercado inmobiliario en una fuente inagotable de ingresos. Cada etapa, desde la compra del terreno hasta la tramitación de los documentos, está acompañada de una serie de tasas e impuestos. Como resultado, una parte considerable del importe que paga el comprador va a parar a las arcas públicas y no al vendedor o al promotor.
La trampa fiscal
Rivera señala que muchos ciudadanos ni siquiera son conscientes de cuánto representan los impuestos en el precio de una vivienda. Según sus cálculos, entre un 25% y un 33% del coste total corresponde a diferentes gravámenes: ITP, IVA, impuestos sobre actos jurídicos documentados, tasas municipales y licencias. Esta cadena de pagos, en opinión del ex político, hace que la adquisición de una vivienda sea prácticamente inalcanzable para la clase media.
Subraya que las administraciones de todos los niveles se han acostumbrado a un flujo constante de ingresos procedentes de las transacciones inmobiliarias. Por ello, según Rivera, ninguna administración tiene prisa en revisar el sistema actual. “Los funcionarios están satisfechos: el presupuesto se engorda, mientras los problemas de los ciudadanos quedan sin atender”, ironiza.
La clase media bajo presión
Rivera presta especial atención a la situación de las personas con ingresos medios. Según afirma, incluso quienes cobran un salario promedio enfrentan obstáculos insalvables al intentar comprar una vivienda propia. En opinión del político, las ayudas existentes son tan limitadas que prácticamente no funcionan.
Propone reducir radicalmente los impuestos para la primera compra de vivienda e introducir un IVA reducido en las transacciones inmobiliarias para aliviar la carga de las familias. «Si la vivienda es una necesidad básica, ¿por qué no aplican los mismos beneficios fiscales que a los productos de primera necesidad?», se pregunta Rivera.
Soluciones rápidas
A diferencia de las reformas urbanísticas a largo plazo, la bajada de impuestos, según Rivera, puede tener un efecto inmediato. Está convencido de que, si se reduce la carga fiscal en al menos un 20%, los precios de la vivienda bajarían al día siguiente. Entre sus propuestas figuran la reducción del ITP, la supresión o rebaja del impuesto sobre actos jurídicos, la introducción temporal de un IVA superreducido, así como la eliminación de tasas duplicadas.
Rivera considera que estas medidas no solo facilitarían la compra de viviendas, sino que también incentivarían a los propietarios a alquilar o vender sus inmuebles, lo que aumentaría la oferta en el mercado. A su juicio, esto ayudaría a equilibrar la oferta y la demanda y a reducir la tensión social.
Una compleja combinación de factores
Sin embargo, según el ex político, la carga fiscal es solo una parte de un rompecabezas complejo. Señala el rápido crecimiento de la población, la actividad de los inversores, la lentitud de los procesos urbanísticos y la ineficacia de las medidas gubernamentales, que solo agravan la situación. A esto se suma la inseguridad jurídica vinculada al problema de la ocupación ilegal de viviendas.
Rivera advierte: si no se toman medidas urgentes, España se enfrentará a una ‘tormenta perfecta’ en el mercado inmobiliario. Hace un llamado a alcanzar un acuerdo nacional que realmente aborde los problemas, y no se limite a declaraciones llamativas. En su opinión, lo primero debe ser una revisión de la política fiscal.
Innovación y tecnología
Como alternativa a la construcción tradicional, Rivera propone prestar atención a la industrialización y a la incorporación de nuevas tecnologías. Habla de la posibilidad de levantar viviendas en pocas semanas, usar materiales ecológicos y organizar concursos donde el criterio principal sea la rapidez y no solo el precio.
También señala que el desarrollo del transporte autónomo podría cambiar la concepción de las conexiones entre ciudades y suburbios, abriendo nuevas oportunidades para la vivienda y las infraestructuras.
Economía y rentas
Durante la conversación, Rivera también aborda la situación económica general. Señala que, a pesar del crecimiento del PIB, los ingresos reales de la población no siguen el ritmo de la inflación. Según él, el repunte económico solo se percibe a nivel macro, mientras que la mayoría de los españoles continúa afrontando el aumento de los precios y la estancación de los salarios.
Asimismo, expresa su preocupación por el nivel de la deuda pública y advierte sobre posibles tensiones sociales si no se llevan a cabo reformas profundas.
Cabe recordar que Albert Rivera es el ex presidente de Ciudadanos, quien tras dejar la política se ha dedicado a la consultoría y proyectos educativos. En los últimos años, participa activamente en debates públicos sobre economía y el mercado inmobiliario. Sus intervenciones suelen generar amplio eco y sus propuestas para reformar el sistema fiscal cuentan con el respaldo de parte de los expertos y empresarios.












