
La NASA ha anunciado oficialmente el aplazamiento de la próxima misión Starliner-1 hasta abril de 2026. En esta ocasión, la nave de Boeing viajará a la Estación Espacial Internacional (ISS) sin tripulación a bordo. La decisión obedece a la necesidad de completar pruebas y certificaciones adicionales del sistema para garantizar la seguridad de futuras misiones.
Según el nuevo acuerdo entre la NASA y Boeing, en principio previsto para seis vuelos tripulados, ahora se incluye una misión de carga y hasta tres lanzamientos adicionales antes de la retirada de la Estación. Este enfoque permitirá concentrar los esfuerzos en perfeccionar los componentes críticos de la nave y prepararla para su uso operativo.
Pruebas y dificultades: el camino hacia la certificación
En los últimos años, Starliner ha afrontado repetidos problemas técnicos. El primer vuelo no tripulado en 2019 terminó en fracaso debido a errores de software, lo que provocó la finalización anticipada de la misión. La nave no logró acoplarse a la ISS y su regreso a la Tierra estuvo marcado por el riesgo de perder la cápsula.
El segundo intento, realizado en 2022, fue más exitoso: Starliner llegó a la estación, aunque de nuevo surgieron inconvenientes con los motores. Tras esto, la NASA inició una extensa fase de pruebas terrestres para detectar y corregir cualquier posible defecto.
Misiones tripuladas y ajuste del calendario
En 2024 se planificó el primer vuelo tripulado con los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams. Sin embargo, nuevamente se presentaron graves fallos en el sistema de propulsión durante el acoplamiento con la EEI. A pesar de la acoplación exitosa, la NASA decidió devolver la nave a la Tierra sin tripulación para evitar poner en riesgo la vida de los astronautas.
Como resultado, en 2024 la nave Dragon de SpaceX viajó a la estación con dos astronautas en vez de cuatro. Esto permitió regresar a Wilmore y Williams sanos y salvos a la Tierra en marzo de 2025. A partir de ahí quedó claro que Starliner necesitaría otro lanzamiento no tripulado para confirmar la fiabilidad del sistema.
Comparación con los competidores y el futuro de las misiones
Los contratos para el desarrollo de naves tripuladas fueron adjudicados por la NASA a dos empresas — SpaceX y Boeing — ya en 2014. SpaceX, con Crew Dragon, realizó exitosamente su vuelo de prueba con tripulación en 2020 e inició misiones regulares. El último lanzamiento, Crew-11, tuvo lugar en agosto, y el próximo, Crew-12, está previsto para febrero de 2026.
Mientras Crew Dragon opera de forma estable, Starliner sigue superando barreras técnicas. Una nueva misión de carga, programada para 2026, será decisiva para el futuro del proyecto. Si se cumplen todos los requisitos, Boeing podrá iniciar vuelos tripulados completos y garantizar la rotación de tripulaciones en la EEI hasta 2030.
Recordatorio: qué se sabe sobre Boeing y el programa Starliner
Por si no lo sabía, Boeing es uno de los mayores fabricantes mundiales de tecnología aeroespacial y de aviación, fundado en 1916 en Seattle. La empresa participa activamente en el desarrollo de programas espaciales tripulados de Estados Unidos, y el proyecto Starliner se ha convertido en un elemento clave de la colaboración comercial con la NASA. La nave fue desarrollada para transportar astronautas y carga a la EEI, así como para garantizar la independencia de Estados Unidos respecto a las naves tripuladas rusas.
El Starliner está diseñado para transportar hasta siete personas o una cantidad equivalente de carga. Su estructura emplea materiales de última generación y sistemas avanzados de soporte vital, además de tecnologías automatizadas de acoplamiento. A pesar de una serie de contratiempos, Boeing sigue perfeccionando la nave para cumplir con los estrictos requisitos de seguridad y fiabilidad de la NASA.
En los últimos años, la compañía ha enfrentado retos importantes: retrasos, fallos técnicos y la necesidad de revisar sus compromisos contractuales. Sin embargo, Boeing mantiene su posición como uno de los principales actores del sector espacial estadounidense y pretende llevar el proyecto Starliner a una conclusión exitosa. El éxito de la misión próxima marcará un hito para todo el programa estadounidense de vuelos tripulados comerciales.












