
En Barcelona continúa el debate sobre los resultados de la licitación para la realización de grandes obras de renovación en el estadio Spotify Camp Nou. La empresa turca Limak, pese a obtener las puntuaciones técnicas más bajas, fue seleccionada para llevar a cabo el proyecto. La evaluación final de Limak a finales de 2022 no alcanzó ni la mitad de los puntos posibles, algo que también confirmaron expertos independientes de la firma de ingeniería GPO (actualmente TYLin).
No obstante, la directiva del club de fútbol expresó su satisfacción con la colaboración de Limak, destacando que el contratista está cumpliendo con las tareas asignadas. En la clasificación técnica, Limak fue superada por FCC y Ferrovial. Entre las principales deficiencias de Limak se señalaron dificultades para justificar los plazos y la necesidad de importantes inversiones financieras en la etapa inicial —más de 200 millones de euros—, mientras que los competidores solo requerían 12 millones.
A pesar de ello, en la selección final se dio prioridad a otros criterios. Como resultado, Limak obtuvo 74 puntos, superando a Ferrovial y FCC, y ganó la licitación gracias a sus garantías sobre los plazos y el compromiso de finalizar las etapas clave para noviembre de 2024. Se preveía que el equipo regresara al estadio renovado en un año y que todas las obras concluyeran en 2026, pero estos plazos no se cumplieron.
El responsable del proyecto Espai Barça, Joan Sentelles, informó que durante las obras la cantidad de tareas a resolver aumentó de 800 a 3.000, y todas las etapas se realizaron bajo un estricto control de seguridad. El contrato entre el club y Limak contempla penalizaciones por retrasos, pero solo pueden aplicarse una vez finalizada la construcción. Algunos problemas surgidos durante los trabajos no están relacionados con la actuación del contratista. El club tiene la intención de exigir una compensación si la responsabilidad de Limak es probada en los tribunales.
También se dio a conocer que, según las condiciones del concurso de 2017, Limak no habría podido participar, ya que solo cumplía uno de los cuatro requisitos. Sin embargo, en 2022 los criterios fueron modificados, lo que permitió a la empresa presentar su candidatura. Medios de comunicación informaron sobre una reunión entre el presidente del club, Joan Laporta, y el propietario de Limak poco antes de la modificación de las condiciones. Cuatro meses después, Limak ganó el concurso.
Se destaca por separado que la remodelación del vestuario del primer equipo no forma parte de las obligaciones de Limak. Representantes del club subrayan que el proceso de selección del contratista fue supervisado por auditores externos y que todas las sesiones fueron grabadas y supervisadas por abogados y representantes de Goldman Sachs. Según Sentelles, los informes técnicos tenían carácter de recomendación y aspectos como el desconocimiento del idioma español no podían ser motivo para negar la participación de Limak.












