
En el estadio de Vallecas, en Madrid, se disputa un partido de la fase de grupos de la Liga de Conferencia entre el Rayo Vallecano y el club macedonio Shkëndija. Ya al descanso, el equipo español logró una ventaja de dos goles, marcados por Unai López y Fran Pérez. Los visitantes de Macedonia del Norte no pudieron resistir la presión de los locales, aunque el portero Gajé salvó a su equipo en varias ocasiones de un marcador aún más abultado.
El entrenador principal del Rayo Vallecano, Iñigo Pérez, decidió renovar radicalmente la alineación titular en comparación con el último partido en LaLiga, realizando ocho cambios. Sin embargo, la línea defensiva prácticamente no varió: Batalla, Balliu, Lejeune, Josua Vetrood y Pacha Espino mantuvieron sus posiciones. Esta decisión permitió al equipo conservar el equilibrio entre ataque y defensa.
Los organizadores del encuentro lo declararon un evento de alto riesgo. Más de trescientos agentes de policía garantizan el orden en las gradas y en los alrededores. El motivo son las preocupaciones relacionadas con la llegada de un grupo de aficionados radicales procedentes de Macedonia. En cumplimiento de las exigencias de la UEFA, se llevaron a cabo cambios en el estadio; en particular, se retiró el mural conmemorativo que había decorado el recinto durante las últimas cinco temporadas.
En el ambiente de Vallecas se percibe una mezcla de nerviosismo y esperanza. Aficionados y jugadores son conscientes de la importancia de este partido para las aspiraciones futuras en competiciones europeas. El equipo arbitral está encabezado por el colegiado finlandés Mohammad Al-Emara, mientras que el alemán Robert Schröder está a cargo del VAR.
El Rayo Vallecano busca consolidar su exitoso inicio de temporada y avanzar a la siguiente ronda de la Conference League. El equipo está decidido a luchar por llegar a la final y ganar el torneo, lo que refleja las ambiciones del club en esta edición.











