
El pasado fin de semana fue especialmente intenso y lleno de contrastes para la infanta Elena, hermana mayor del rey Felipe VI. Mientras en Sevilla toda la atención se centraba en la boda en la Casa de Alba, la duquesa de Lugo se dirigió al corazón de Castilla para participar en un evento de carácter completamente diferente. Fue la invitada de honor en la VII Feria Gastronómica de Labajos, un pequeño municipio de la provincia de Segovia donde oficialmente residen no más de un centenar de personas.
El momento central de la visita fue la entrega a la infanta de un reconocimiento simbólico: el «Garbanzos de Oro 2025». Este evento, organizado para promover el sector agroalimentario local, se convirtió en una auténtica fiesta para toda la comarca. Además de la degustación de platos tradicionales elaborados con garbanzos, los asistentes pudieron disfrutar de actividades como castillos hinchables, karting e incluso tiro con arco. La infanta Elena recibió personalmente el galardón de honor, despertando entusiasmo entre vecinos y organizadores.
La elección tan inusual del lugar para la visita de un miembro de la familia real tiene una explicación sencilla. La infanta mantiene una larga y sólida amistad con Rita Allendesalazar y de la Sierva, propietaria de una finca cerca de Labajos. La alcaldesa del municipio, Margarita Meroño, no ocultó su alegría y destacó que la disposición de la infanta a aceptar el premio representa un gran apoyo para los agricultores locales y una excelente oportunidad para promocionar su producto a nivel nacional. La amistad entre Elena y Rita, hija del exjefe de Protocolo de la Casa Real, surgió en la infancia y se fortaleció gracias a aficiones compartidas como la equitación y la tauromaquia. Rita siempre ha sido un pilar fundamental para las hijas del rey emérito Juan Carlos en los momentos más difíciles de sus vidas.
Sin embargo, la agenda de la infanta no se limitó al festival gastronómico. Al día siguiente, el domingo, se reunió con su hermana, la infanta Cristina, en la ciudad de Torrejón de Ardoz. Juntas asistieron a la ceremonia solemne de la “Jura de Bandera”, que ponía fin a las fiestas patronales locales. Fue su primera aparición pública conjunta en más de un año, lo que atrajo de inmediato la atención de la prensa. El evento incluyó un desfile militar con exhibiciones aéreas y un espectacular salto en paracaídas. Esta participación subrayó el estrecho vínculo de la infanta Elena con las Fuerzas Armadas, mientras que su hermana Cristina está más asociada al ámbito educativo.
Este intenso fin de semana precede otro acontecimiento importante en el calendario de la familia real. Se espera que en el desfile por el Día de la Nación Española, el 12 de octubre, los reyes, sus hijas y los reyes eméritos aparezcan juntos por primera vez en casi cinco años, poniendo fin al periodo en el que los compromisos oficiales impedían reunir a toda la familia para una foto conjunta.












