
En el caleidoscopio de los premios cinematográficos españoles, los Premios Forqué ocupan un lugar especial. Esta ceremonia, organizada por la asociación de productores audiovisuales Egeda, tradicionalmente inaugura la temporada de los grandes galardones, anticipando a la célebre «Goya». El nombre «Forqué» es conocido por todos los que se interesan por el cine en España, aunque no todos saben por qué el premio lleva precisamente este nombre. Detrás de él se esconde la historia de una figura destacada, cuyo legado y aportación a la industria han sido inmortalizados de esta manera.
¿Qué diferencia a los Premios Forqué de otros reconocimientos? Ante todo, su concepto. Los organizadores optaron conscientemente por prescindir de una multitud de categorías técnicas, como ocurre, por ejemplo, en los Goya. Aquí no se otorgan estatuillas al mejor guion, montaje, música o dirección de fotografía. En cambio, el enfoque está puesto en la obra en su conjunto y en las interpretaciones actorales. La atención recae en largometrajes de ficción y animación, documentales, cortometrajes y series. Son precisamente los miembros de Egeda, profesionales del sector, quienes eligen a los ganadores entre los finalistas mediante votación.
Además de las categorías principales, existen varias especiales. Por ejemplo, el público tiene la oportunidad de elegir a su favorito a través del «Premio del Público». Pero, quizás la más emblemática es la categoría «Cine y educación en valores», que refleja plenamente el espíritu del premio y de sus organizadores. Esta categoría destaca la importancia social del cine y su capacidad para influir en la sociedad, promoviendo valores humanistas fundamentales.
¿Entonces, en honor a quién lleva su nombre el galardón? Su denominación completa es Premios Cinematográficos José María Forqué. Hace referencia a José María Forqué, legendario director y productor, padre de la célebre actriz Verónica Forqué. No solo fue un cineasta talentoso, sino también un destacado activista social. Forqué estuvo entre los fundadores de Egeda y se convirtió en su primer presidente, sentando las bases de una organización que hoy desempeña un papel clave en el sector audiovisual de España.
La creación del premio en 1996, apenas un año después del fallecimiento de José María Forqué en 1995, fue un paso lógico para rendir homenaje a su legado. Era un gesto de gratitud por su incansable labor en defensa de los derechos de los productores y el desarrollo de la industria. Forqué, quien fundó su propia productora, Orfeo Films, en 1967, siempre apostó por apoyar nuevos proyectos y talentos; así, el premio que lleva su nombre es una continuación de su misión.
RUSSPAIN.COM informa que José María Forqué, a pesar de haberse graduado como arquitecto, dedicó su vida al cine. Su filmografía incluye decenas de películas que hoy son clásicos, así como populares series de televisión, como «Ramón y Cajal» o «El jardín de Venus», en la que su hija Verónica interpretó uno de los papeles. Sus méritos fueron reconocidos al más alto nivel: recibió el Premio Nacional de Cinematografía y, de forma póstuma, fue galardonado con el Goya de Honor. Fue su hija quien recogió el premio en su nombre y transmitió desde el escenario su máxima vital: «Este tipo de premios no son una lápida, sino un impulso para seguir adelante».












