
Juan Carlos I, quien lideró España durante casi cuatro décadas, concedió por primera vez en mucho tiempo una entrevista sincera ante las cámaras. En una conversación exclusiva para el canal francés France 3, grabada en Abu Dabi, el exmonarca recordó los momentos clave de su reinado, reflexionó sobre la transición del país hacia la democracia y compartió sus experiencias personales relacionadas con los sonados escándalos.
Durante la charla, que duró 25 minutos, Juan Carlos explicó por qué solo ahora decidió hablar abiertamente sobre el pasado. Según contó, durante muchos años siguió el consejo de su padre, considerando que los reyes no deben compartir sus pensamientos personales en público. Sin embargo, los años lejos de España le hicieron cambiar de opinión y animarse a contar sus sentimientos y perspectivas sobre los hechos que marcaron el destino del país.
Errores, escándalos y arrepentimientos: una mirada desde el presente
El periodista no evitó los temas más delicados: desde las cuentas en Suiza hasta la cacería en Botsuana y los generosos regalos en efectivo. Juan Carlos admitió que cometió errores, como cualquier persona, y no negó que algunos de ellos fueran graves. Al preguntarle qué fue lo más difícil para él —las acusaciones financieras o los rumores sobre su vida personal— respondió que en España el dinero siempre genera más interés, aunque las demás historias tampoco le dieron tranquilidad.
El exmonarca subrayó que no siente un profundo arrepentimiento, aunque con los años se ha vuelto más prudente. Señaló que la publicación de sus memorias fue una oportunidad para explicar sus acciones y dar a los españoles la posibilidad de comprender sus motivos. Según Juan Carlos, siempre trató de servir al país, pero a veces dedicó insuficiente atención a su familia, algo de lo que ahora se lamenta.
La democracia y el papel del monarca: decisiones históricas
En la entrevista, Juan Carlos profundizó en los acontecimientos de 1975, cuando fue proclamado rey. Recordó cómo se preparó para su primer discurso a la nación, siendo consciente de la responsabilidad que tenía ante un país que acababa de salir de una dictadura. Según sus palabras, la transición hacia la democracia fue compleja y exigió valentía, y la colaboración con Adolfo Suárez fue uno de los factores clave del éxito.
El exmonarca admitió que nunca dudó de la necesidad de las reformas democráticas. Ante la pregunta de si había querido conservar más poder durante la redacción de la Constitución, Juan Carlos respondió categóricamente: o el país se convierte en una democracia, o no lo hace. Destacó que su objetivo siempre fue el futuro de España y no los privilegios personales.
La familia, Franco y la vida lejos del país
Un tema especial en la conversación fue la relación con su padre y con Francisco Franco. Juan Carlos contó que, en su juventud, se sentía como una especie de “pelota de ping-pong” entre dos figuras poderosas, aunque veía esto como parte de su proceso de maduración. También compartió recuerdos sobre cómo Franco le aconsejaba estar preparado para los cambios y mantener la unidad del país.
Hablando sobre su vida actual en Abu Dabi, Juan Carlos admitió que, por ahora, no planea regresar a España, aunque no descarta esa posibilidad en el futuro. Señaló que mantiene el contacto con su hijo, el rey Felipe VI, y se siente orgulloso de su labor en tiempos difíciles para la monarquía. El exmonarca expresó su esperanza de que los españoles puedan comprender sus actos y perdonar los errores cometidos durante sus años al servicio del país.












