
La selección de Marruecos logró un éxito sobresaliente al conquistar el Mundial Sub-20 de fútbol. En la final, disputada en Santiago, el conjunto africano se impuso con autoridad a Argentina gracias a dos goles de Yassir Zabiri.
En su camino hacia el título, los marroquíes dejaron atrás a potencias como España, Brasil y Francia. En el partido decisivo, el equipo dirigido por Mohamed Ouahbi tomó la iniciativa desde el inicio, aprovechando las bandas y mostrando rápidas transiciones al ataque.
El primer gol llegó en el minuto 12. Zabiri provocó una falta cerca del área rival y él mismo ejecutó el tiro libre, enviando el balón a la red con un preciso disparo de zurda. Diecisiete minutos después, Marruecos amplió la ventaja: Ohman Maamma, jugador del Watford inglés, desbordó por la derecha y asistió perfectamente a Zabiri, quien firmó su doblete.
Argentina intentó cambiar el rumbo del encuentro, generando varias ocasiones peligrosas frente al arco rival. Destacaron especialmente los disparos de Silvetti y Prestianni, pero la defensa de Marruecos estuvo impecable y el portero Gomis no permitió que el rival acortara distancias.
En la segunda parte, el cuerpo técnico argentino realizó varios cambios buscando renovar y dar mayor profundidad al ataque. Sin embargo, Marruecos mantuvo la concentración, se defendió con solidez y no permitió que el equipo rival retomara el control del partido.
Este éxito marcó un hito histórico para el fútbol marroquí. Jóvenes talentos como Maamma y Zabiri ahora han captado la atención de los principales clubes y expertos de todo el mundo. La victoria también coincidió con la predicción del reconocido entrenador Carlos Bilardo, quien previamente había destacado el potencial de los equipos africanos en este torneo.












