
Este año, la Casa de Alba esperaba una cita especial: Cayetano Martínez de Irujo y su esposa Bárbara Mirjan recibieron por primera vez desde su boda la invitación para celebrar la Nochebuena en el emblemático Palacio de Liria. La familia se preparaba para un esperado reencuentro, ya que Cayetano llevaba ocho años sin asistir a la cena navideña de los Alba. Sin embargo, contra todo pronóstico, la pareja optó por pasar la fiesta junto a la familia de Bárbara, en vez de compartir la mesa con los allegados de Cayetano.
La velada del 24 de diciembre transcurrió entre una tensa espera: periodistas hacían guardia a las puertas del palacio y los familiares evitaban dar declaraciones. No fue sino hasta entrada la noche cuando se supo que Cayetano y Bárbara habían tomado otro rumbo. En vez de la habitual cena con sus hermanos, el duque de Arjona acudió a casa de los padres de su esposa, Javier Mirjan y Lourdes Allende. Esta decisión no generó nuevos conflictos familiares, pero sí dejó ver claramente el cambio de prioridades en la vida de Cayetano.
Cambios familiares
La decisión sobre dónde celebrar la Navidad resulta familiar para muchas parejas. En esta ocasión, el peso se inclinó por la familia de Bárbara. Quizás el próximo año la pareja retome las tradiciones de los Alba, pero por ahora Cayetano quiso respaldar a los allegados de su esposa. La relación entre el duque de Arjona y su suegro, el empresario libanés Javier Mirjan, así como con Lourdes Allende, siempre ha sido cordial. Ambos participaron activamente en la organización de la boda, que tuvo lugar en octubre en Sevilla. Ahora, probablemente, Cayetano quiso agradecer su apoyo eligiendo pasar con ellos una de las noches más significativas del año.
Mientras Cayetano y Bárbara disfrutaban de un ambiente tranquilo lejos de la atención de la prensa, en Liria se reunían otros miembros de la familia Alba. Entre los invitados estaban Eugenia Martínez de Irujo con su esposo Narcís Rebollo, los duques de Huéscar Carlos Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo, así como los condes de Osorno Fernando Fitz-James Stuart y Belén Corsini. Llamó especialmente la atención el regreso del conde de Siruela, quien llevaba mucho tiempo ausente de las celebraciones familiares.
La ausencia de los jóvenes
No sólo Cayetano y Bárbara se perdieron la cena en Liria. Este año, también estuvieron ausentes representantes de la generación más joven de los Alba. La más conocida, Tana Rivera, prefirió celebrar las fiestas en Sevilla junto a su padre Fran Rivera, Lourdes Montes y sus hermanos. Los hijos de Cayetano, Luis y Amina, tampoco estuvieron en Madrid esa noche.
Luis y Amina Martínez de Irujo viajaron a México para pasar la Navidad con su madre, Genoveva Casanova. Tras veinte años viviendo en España, Genoveva regresó a su país natal, y sus hijos quisieron acompañarla en este momento complicado. Después de las fiestas, tienen previsto volver a España para reencontrarse con su padre y su nueva esposa. Amina siempre ha mantenido una relación muy cercana con Cayetano y rápidamente congenió con Bárbara, llegando incluso a ser su testigo de boda.
Celebración discreta
Para Cayetano, esta Nochebuena fue una oportunidad para alejarse del bullicio y las miradas indiscretas. Tras los recientes problemas de salud, prefirió un ambiente íntimo y el calor familiar. Mientras en Liria reinaba el ajetreo festivo, el duque de Arjona optó por la tranquilidad y el recogimiento, lo que solo reforzó su vínculo con la familia de Bárbara.
Esa decisión no provocó nuevos desacuerdos entre los hermanos. Al contrario, subrayó que para Cayetano ha comenzado una nueva etapa de vida, donde la armonía familiar y el respeto hacia los seres queridos de su esposa son prioritarios. Es posible que en el futuro las tradiciones vuelvan a cambiar, pero por ahora, el duque de Arjona disfruta de su nueva dinámica familiar.
Si no lo sabía, Cayetano Martínez de Irujo es un aristócrata español, hijo de la legendaria duquesa de Alba. Es conocido no solo por su título, sino también por su activa vida pública y su vinculación con la equitación. Bárbara Mirjan, su esposa, es hija del empresario libanés Javier Mirjan. Su boda en Sevilla fue uno de los acontecimientos más comentados del año en la alta sociedad española. El Palacio de Liria, donde la familia Alba suele reunirse, está considerado uno de los principales monumentos históricos de Madrid.











