
El rey Felipe VI vuelve a viajar a Francia y, de nuevo, sin la reina Letizia. En esta ocasión, su destino es Versalles, donde inaugurará una gran exposición dedicada a la figura del Gran Delfín, hijo de Luis XIV y padre del primer Borbón español. Mientras tanto, Letizia se quedará en Madrid para entregar los prestigiosos premios literarios Zenda. Esta división de funciones dentro de la familia real está generando numerosas preguntas y debates.
Recientemente, Felipe ya visitó París para despedirse de Tatiana Radziwill, pariente cercana y amiga de su madre, la reina Sofía. A la ceremonia también asistieron las infantas Elena y Cristina, pero Letizia tampoco estuvo presente en esa ocasión. Se considera que su relación con la fallecida era más bien formal, limitada a encuentros veraniegos en Mallorca. Sin embargo, en los círculos reales no cesan los rumores: ¿habrán influido en la decisión de Letizia los desacuerdos familiares surgidos tras la publicación de las memorias del rey Juan Carlos, en las que su nombre no salió precisamente bien parado?
Matices dinásticos
En esta ocasión, el motivo del viaje de Felipe VI es la inauguración de una exposición sobre el Gran Delfín, figura clave en la historia de Francia y España. La muestra ha sido organizada con la colaboración del Museo del Prado y el Patrimonio Nacional de España. El propio Delfín, pese a su linaje, nunca llegó a ocupar el trono, pero fue padre de Felipe V, el primer monarca español de la dinastía Borbón. Su vida estuvo marcada por el dramatismo: una muerte temprana a causa de la viruela, matrimonios secretos y relaciones complicadas tanto con su padre como con sus hijos.
Durante la visita está previsto un almuerzo con Emmanuel Macron, con quien Felipe mantiene una relación cordial desde 2018. No se descarta que, a puerta cerrada, los líderes aborden temas internacionales de actualidad, ya que la tensión en Europa se siente especialmente fuerte en este momento. Es muy probable que este aspecto haya sido una de las razones por las que Letizia decidió no acompañar a su esposo: la reunión no solo tiene un carácter cultural, sino también político.
Agenda personal
Mientras el rey esté en Versalles, la reina se dedicará a una actividad que realmente le apasiona. En Madrid, Letizia entregará los premios Zenda, que reconocen a las figuras más destacadas de la literatura española. Este año, entre los galardonados se encuentran Enrique Vila-Matas, Paco Cerdá, Chantal Maillard y otros reconocidos autores y editoriales. Para Letizia, ávida lectora, estos eventos no son una formalidad, sino una oportunidad para apoyar personalmente a escritores, editores y profesionales del sector literario.
El Premio Zenda no conlleva una dotación económica, pero su prestigio crece cada año. La entrega de estos galardones se ha convertido en una parte esencial de la agenda pública de la reina. Letizia no oculta el placer que le produce interactuar con personas del mundo creativo y siempre busca destacar la importancia de la literatura para la sociedad.
Detalles familiares
En la familia real española existe desde hace tiempo la tradición de repartir las responsabilidades oficiales. Sin embargo, en los últimos años se ha vuelto cada vez más evidente que Letizia prefiere impulsar proyectos propios enfocados en la cultura, la educación y la salud. Su ausencia en varios actos familiares se atribuye no solo a motivos de agenda, sino también a las complejas relaciones con algunos parientes de la familia de su esposo.
También generan interrogantes acontecimientos recientes: la publicación de las sinceras memorias de Juan Carlos, el apoyo a las infantas Elena y Cristina, así como los rumores sobre tensiones entre Letizia y los miembros mayores de la familia. Todo esto alimenta el interés por cada uno de sus pasos y decisiones, especialmente cuando se trata de viajes internacionales.
Diplomacia cultural
La visita de Felipe VI a Francia no solo rinde homenaje a la historia, sino que también representa un importante gesto diplomático. España y Francia mantienen tradicionalmente lazos estrechos, y los proyectos culturales conjuntos refuerzan esta colaboración. La presencia del monarca español en la inauguración de la exposición dedicada a los Borbones resalta la continuidad y relevancia de los vínculos dinásticos para ambos países.
Al mismo tiempo, la actividad independiente de Letizia en el ámbito cultural refleja una visión moderna del papel de la reina. No se limita a funciones representativas, sino que impulsa activamente su propia agenda, lo que le ha valido el respeto de muchos españoles.
RUSSPAIN recuerda que la reina Letizia Ortiz Rocasolano se casó con Felipe VI en 2004. Antes de su matrimonio, trabajó como periodista y presentadora de televisión, y tras unirse a la Familia Real se ha volcado en temas de educación, sanidad y cultura. Letizia es conocida por su independencia y por su empeño en modernizar la monarquía. Su labor genera un notable eco en la sociedad española, y su estilo y forma de asumir sus responsabilidades la convierten en una de las figuras más comentadas de la España actual.












