
Han pasado diez años desde que el nombre de Michel Platini quedó en el centro de una sonada investigación. El exfutbolista francés y antiguo presidente de la UEFA se enfrentó a acusaciones que pusieron en jaque no solo su carrera, sino también su vida personal. En 2015, los investigadores suizos pusieron el foco en un pago recibido de la FIFA, lo que marcó el inicio de una serie de procesos judiciales y sanciones.
El eje del caso fue la transferencia de dos millones de francos suizos que Platini recibió de Joseph Blatter por servicios de asesoría prestados entre 1998 y 2002. El propio Platini insistió en reiteradas ocasiones en que todo estaba formalizado y declarado ante las autoridades fiscales. Aun así, en diciembre de 2015 el Comité de Ética de la FIFA lo suspendió de toda actividad futbolística por ocho años, aunque más tarde la sanción fue reducida a cuatro por el Tribunal de Arbitraje Deportivo.
Estos hechos no solo truncaron sus aspiraciones de presidir la FIFA, sino que también tuvieron un fuerte impacto en su entorno más cercano. Su familia sufrió especialmente: las nietas de Platini llegaron a enfrentarse a comentarios y acusaciones sobre su abuelo incluso en la escuela. A lo largo de todo el proceso, Platini soportó una fuerte presión mediática y social.
Paralelamente, la fiscalía suiza inició una investigación penal. En 2019, Platini fue detenido en Nanterre en el marco del caso sobre la elección del país anfitrión del Mundial 2022. La investigación solicitaba penas de prisión tanto para él como para Blatter, pero en 2022 el tribunal determinó que no había pruebas suficientes de fraude. A pesar de la apelación de la fiscalía, en marzo de 2025 el Tribunal Federal exoneró definitivamente a Platini de todos los cargos y el caso fue archivado.
Hoy, a sus 70 años, Platini mantiene la calma, pero no oculta su decepción por lo vivido. Afirma que no piensa renunciar a su lucha por la justicia y por limpiar su nombre. Según sus propias palabras, el apoyo de su familia y amigos fue clave para superar ese momento difícil, y ahora afirma estar preparado para nuevos retos.
La historia de Platini es un ejemplo de cómo las acusaciones pueden cambiar el destino incluso de las figuras más reconocidas. A pesar de todas las dificultades, no se rindió y sigue defendiendo su reputación, subrayando la importancia de la honestidad y los principios en el deporte.












