
En enero de 2026, en Madrid, falleció Philippe Junot, una figura estrechamente vinculada al mundo empresarial y a la crónica social. Tenía 85 años. Su partida fue un acontecimiento no solo para sus seres queridos, sino también para quienes siguieron su vida durante décadas. Junot era descendiente del célebre Jean-Andoche Junot y también hijo de Michel Junot, lo que marcó su lugar en la historia y la sociedad.
En la década de 1970, el nombre de Philippe Junot resonaba en la prensa europea gracias a su matrimonio con Carolina de Mónaco. Más tarde formó una nueva familia junto a Nina Wendelboe-Larsen y fue padre de tres hijos: Victoria, Alexis e Isabel. Posteriormente se sumó Chloé, fruto de otra relación. Sus últimos años los vivió en la capital de España, rodeado del cariño y la atención de sus seres queridos.
Apoyo familiar
Tras la muerte de Philippe, sus hijas eligieron una forma muy especial de despedirse: compartieron mensajes personales en redes sociales. Estas palabras no solo expresaron su dolor, sino que se convirtieron en un puente simbólico entre el pasado y el futuro de la familia. Destaca especialmente la carta de la hija menor, Isabel Junot, que actualmente tiene 34 años.
En su mensaje dirigido a su padre, comenzó con una emotiva frase en francés que tradujo para todos: «Querido papá. Qué vida has vivido y qué vida nos has regalado. Qué familia has creado. Qué ejemplo diste como padre. Estuvimos juntos hasta el final. Gracias por tu amor incondicional».
Isabel destacó que su padre partió en paz, rodeado de familia y amor. Recordó cómo llenaba sus días de aventuras, y cómo su risa contagiosa y optimismo los acompañaron hasta el último momento. «No hay palabras para describir el vacío que dejas y cuánto te vamos a extrañar», confesó. Sin embargo, a pesar del dolor de la pérdida, Isabel prometió seguir celebrando la vida y riendo, como le enseñó su padre.
Memoria y legado
Al concluir su carta, Isabel volvió a dirigirse a su padre en francés e inglés: «Qué felicidad haber contado contigo todos estos años. Qué suerte ser tu hija. Buen viaje. Hasta pronto». A sus palabras añadió fotografías familiares, llenas de cariño y recuerdos.
La hija mayor, Victoria, fue la primera en informar sobre la muerte de su padre, publicando su propia carta. En ella escribió: «Con el corazón roto comunico el fallecimiento de mi padre. Partió de este mundo en paz y rodeado de familia el 8 de enero de 2026 en Madrid, tras una vida larga y plena». Victoria agradeció a su padre por las risas, las aventuras y el amor que les brindó a sus hijos, y prometió que la familia seguirá viviendo intensamente, como él deseaba.
Valores familiares
La historia de la familia Junot no es solo una crónica de eventos sociales, sino también un ejemplo de cómo las relaciones personales y el apoyo mutuo se convierten en un pilar en los momentos difíciles. Las cartas de sus hijas no son simples palabras de despedida, sino un reflejo de profundo respeto y gratitud. Demuestran que, incluso tras la partida de un ser querido, su influencia y enseñanzas continúan vivas en el corazón de sus familiares.
En España, donde las tradiciones familiares y el respeto a los mayores ocupan un lugar especial, historias como esta encuentran eco en muchos. La despedida de Philippe Junot fue no solo una tragedia personal, sino también un recordatorio sobre la importancia de los lazos familiares, que perduran incluso después de la muerte.
RUSSPAIN recuerda que Philippe Junot fue conocido no solo como empresario y miembro de una dinastía aristocrática, sino también como una figura que dejó huella en la vida social europea. Su nombre estuvo vinculado a grandes acontecimientos y figuras destacadas, y sus descendientes continúan las tradiciones familiares, manteniendo vivo su recuerdo en sus corazones y acciones.












