A principios de 2026, Amancio Ortega volvió a ocupar el centro de atención en los rankings financieros internacionales: gracias a los resultados récord de Inditex, regresó al top 10 de las personas más ricas del mundo. Este hito coincidió con su 90 cumpleaños, destacando no solo la magnitud de su influencia, sino también la solidez del imperio empresarial que ha construido. Ortega sigue siendo un símbolo del emprendimiento español, a pesar de haberse apartado gradualmente de la gestión directa de la compañía.
Cambio generacional
Hace diez años, cuando Amancio Ortega celebró su 80 cumpleaños, los empleados de Inditex le organizaron un emotivo homenaje en la sede de Arteixo. La iniciativa partió de Marta Ortega, quien hoy lidera la compañía y marca su estrategia. Sus decisiones en creatividad y gestión han permitido a Inditex alcanzar nuevos logros y devolver a su fundador a la élite de los multimillonarios mundiales, según destaca Forbes. Para Ortega fue un regalo especial en su aniversario y, para el mercado, una prueba de la eficacia del relevo familiar.
En 2026, Inditex vivió el cierre definitivo de la era de su fundador y el inicio de una nueva etapa. El cierre de la primera tienda Zara de la historia en la calle Juan Flórez de La Coruña, tras 51 años de actividad, simbolizó este cambio. El local ya no se ajustaba a los estándares actuales, que exigen integración de canales online y nuevos formatos de relación con el cliente. Marta Ortega sigue transformando la marca, apostando por la innovación y por alianzas con destacados diseñadores, como John Galliano, que ya forma parte de este proceso.
Inversiones y estilo de vida
A pesar del alcance global de sus activos, Amancio Ortega sigue fiel a su estilo de vida habitual en La Coruña. Su cartera de inversiones se centra en inmuebles de alta gama, energía e infraestructuras, especialmente portuarias. Estas áreas le aportan estabilidad e independencia frente a las fluctuaciones de la demanda del consumidor. A través de la empresa Pontegadea, la familia Ortega posee propiedades en las principales capitales financieras del mundo, que van desde rascacielos hasta edificios históricos y hoteles.
Sin embargo, el empresario prefiere no cambiar ni de residencia ni de círculo social. Su última aparición pública fue en enero, cuando visitó el Real Club Náutico de su ciudad natal. En esa ocasión, en las redes sociales se difundió una foto donde Ortega aparece junto al exalcalde de La Coruña Paco Vázquez y la alcaldesa de Santander, Gema Igual. Este episodio fue una rara confirmación de su presencia fuera del ámbito empresarial.
Raíces y tradiciones
La residencia principal de Amancio Ortega es un lujoso dúplex en la Avenida da Marina, con vistas al paseo marítimo de La Coruña. En los alrededores se encuentran barrios históricos que frecuenta, como Ciudad Vieja, la plaza María Pita y el castillo de San Antón. A Ortega le gusta pasear por estos lugares y visitar las antiguas iglesias de Santa María do Campo y Santiago. Los vecinos suelen encontrarlo en la plaza de Azcárraga ocupado en sus quehaceres cotidianos.
La segunda residencia del empresario es el palacio Drozo, situado a 17 kilómetros de la ciudad. Esta finca aislada del siglo XVII cuenta con un amplio jardín, piscina y explotaciones donde se crían vacas y caballos. Allí se celebran reuniones familiares, incluidas las bodas del propio Ortega y de su hija Marta. El acceso a esta propiedad está estrictamente restringido, lo que la convierte en un lugar prácticamente inaccesible para extraños.
Valores familiares y tiempo libre
En verano, Ortega prefiere descansar en el yate Valoria B, que a menudo se avista en la costa de Galicia. El año pasado fue visto en la localidad de Aldán y en Ribadeo, lo que confirma su fidelidad a sus rutas habituales. Las tradiciones familiares siguen siendo una parte clave de su vida: celebra aniversarios y fiestas en un círculo íntimo, aunque estos eventos rara vez se hacen públicos. Las excepciones se dan cuando el equipo de Inditex participa en las celebraciones.
El tema de los valores familiares y la transmisión del legado suele ser objeto de debate en la sociedad española. Por ejemplo, la historia del reparto de la biblioteca de Fernando Onega entre sus hijas provocó un gran debate y recordó la importancia de las decisiones personales en el destino de los grandes patrimonios familiares.
Amancio Ortega es una figura que no solo define el panorama económico de España, sino también el enfoque hacia la gestión familiar de los negocios. Su trayectoria, desde dueño de un pequeño taller textil hasta creador de la marca global Inditex, ha servido de ejemplo para muchos empresarios. Ortega es conocido por su discreción y su reticencia a exponer su vida privada, prefiriendo centrarse en el desarrollo de sus activos y en la preservación de las tradiciones familiares. Su estrategia de inversión se caracteriza por el pragmatismo y una orientación hacia la estabilidad a largo plazo, lo que le ha permitido mantener su influencia incluso después de ceder la gestión a la siguiente generación.












